Protocolos genéricos para la vigilancia hospitalaria dirigida al calculo

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Protocolos para la vigilancia del rotavirus y la utilización de servicios de atención de salud para la gastroenteritis en niños

WHO/V&B/02.15 ORIGINAL: INGLÉS

Protocolos genéricos para 1) la vigilancia hospitalaria dirigida al cálculo de la carga de la gastroenteritis por rotavirus en niños, y 2) una encuesta comunitaria sobre la utilización de servicios de atención de salud para la gastroenteritis en niños Versión de prueba sobre el terreno

Vacunas y Productos Biológicos

Organización Mundial de la Salud OMS

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Protocolos para la vigilancia del rotavirus y la utilización de servicios de atención de salud para la gastroenteritis en niños

El Departamento de Vacunas y Productos Biológicos agradece a los donantes cuyo apoyo financiero no especificado ha permitido la producción de este documento.

El equipo de Evaluación y Vigilancia de Vacunas del Departamento de Vacunas y Productos Biológicos produjo el presente documento. Código de pedido: WHO/V&B/02.15 Impreso en noviembre de 2002

Este documento está disponible en la Internet en: www.who.int/vaccines-documents/ Pueden obtenerse ejemplares de: Organización Mundial de la Salud Departmento de Vacunas y Productos Biológicos CH-1211 Genève 27, Suiza y Fax: + 41 22 791 4227 y Correo electrónico: [email protected] y

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Índice Prefacio Agradecimientos Parte I:

Protocolo genérico para la vigilancia hospitalaria dirigida al cálculo de la carga de la gastroenteritis por rotavirus en niños menores de 5 años de edad

1. Introducción 2. Objetivos 3. Selección de la población objeto de vigilancia 4. Vigilancia de las hospitalizaciones asociadas con el rotavirus en niños menores de 5 años de edad 5. Vigilancia y caracterización de cepas 6. Otros temas Referencias Anexo 1: Ejemplos de formularios de datos para el análisis de estudios anteriores sobre la diarrea por rotavirus Anexo 2: Formulario del informe de un caso de diarrea Anexo 3: Libro de registro de muestras de heces Anexo 4: Vigilancia de laboratorio centinela regional del rotavirus Parte II:

Protocolo genérico para una encuesta comunitaria sobre la utilización de los servicios de atención de salud para la gastroenteritis en niños menores de 5 años de edad

1. Introducción 2. Objetivos 3. Métodos 4. Resultados y análisis de los datos WHO/V&B/02.15

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5. Puntos que se deben considerar al planificar la encuesta Referencias Anexo 1: Cuestionario sobre la utilización de servicios de atención de salud para la gastroenteritis en un niño menor de 5 años de edad Anexo 2: Cálculos del tamaño de la muestra Anexo 3: Cuadro de números aleatorios

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Prefacio

El Departamento de Vacunas y Productos Biológicos de la OMS ha participado por muchos años en la investigación sobre la diarrea por rotavirus. Se están probando sobre el terreno varias vacunas antirrotavíricas posibles, algunas en estudios patrocinados por la OMS. Se espera que una o varias de estas vacunas estén disponibles en los próximos años. El presente documento se ha elaborado para que los países puedan obtener datos sobre la carga de morbilidad local atribuible a la infección por rotavirus en niños pequeños. Tal información se necesitará en el futuro cuando los países consideren la introducción de la vacuna antirrotavírica. El presente documento fue copatrocinado por el Comité Directivo del Departamento de Vacunas y Productos Biológicos sobre Enfermedades Diarreicas y el Comité Directivo del Departamento de Vacunas y Productos Biológicos sobre Epidemiología e Investigación sobre el Terreno. La parte I del documento contiene un protocolo genérico para la vigilancia hospitalaria de la gastroenteritis pediátrica por rotavirus. La elaboraron científicos de diversos países, con el liderazgo del Centro Colaborador de la OMS para Rotavirus y los Agentes de la Gastroenteritis Vírica ubicado en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos. La parte II del documento contiene un protocolo genérico para una encuesta sobre la utilización de servicios de atención de salud para la gastroenteritis pediátrica. Esta encuesta permitirá a los investigadores determinar si ciertos hospitales son apropiados para el estudio de vigilancia hospitalaria, y también proporcionará datos para ajustar los resultados hospitalarios y representar mejor la carga de morbilidad de la gastroenteritis pediátrica por rotavirus en toda la población. Cada uno de los dos protocolos genéricos proporciona orientación sobre los procedimientos principales y también propone formularios para la recopilación de datos. Sin embargo, cada protocolo debe adaptarse a la situación local. Por lo tanto, los investigadores locales con experiencia en la realización de estudios de enfermedades diarreicas deben agregar detalles relativos al trabajo sobre el terreno y a los procedimientos operacionales. La OMS proporciona estos protocolos genéricos gratuitamente. A cambio de ello, la División de Vacunas y Productos Biológicos agradecería recibir información acerca de los estudios en los que se usen dichos protocolos. Además, este documento debe mencionarse como referencia en cualquier publicación que se produzca usando los protocolos. Las observaciones o sugerencias para mejorar estos protocolos genéricos son bienvenidas y pueden enviarse al Departamento de Vacunas y Productos Biológicos, Organización Mundial de la Salud, CH-1211 Ginebra 27, Suiza.

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Agradecimientos

Las siguientes personas tuvieron la gentileza de examinar el presente documento y formularon observaciones útiles al respecto durante su elaboración: John V. Bennett, Ruth Bishop, Maureen Birmingham, Redda T. Haimanot, Paul Kilgore, F. Marc LaForce, Thea K. Fisher Perch, Susan E. Robertson, Lorenz von Seidlein, Sriluck Simasathien, Duncan Steele, Chris Wolff y Timo Vesikari.

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Parte I: Protocolo genérico para la vigilancia hospitalaria dirigida al cálculo de la carga de la gastroenteritis por rotavirus en niños menores de 5 años de edad

Joseph Bresee, Umesh Parashar, Robert Holman, Jon Gentsch, y Roger Glass Centro Colaborador de la OMS para Rotavirus y los Agentes de la Gastroenteritis Vírica Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, Atlanta, EUA Bernard Ivanoff Departmento de Vacunas y Productos Biológicos, Organización Mundial de la Salud, Ginebra, Suiza Alexandre da Costa Linhares Instituto Evandro Chagas, FUNASA, Belem, Brasil Kare Molbak Statens Serum Institut, Copenhague, Dinamarca

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1. Introducción

Los rotavirus son la causa más común de gastroenteritis y deshidratación graves en los niños pequeños de los países industrializados y los países en desarrollo. Un análisis patrocinado por la OMS de estudios relativos al rotavirus reveló que 20-70% de las hospitalizaciones y 20% de las defunciones por diarrea fueron atribuibles al rotavirus (De Zoysa y Feachem 1985). Estudios recientes han calculado que entre 500 000 y 600 000 niños mueren cada año a causa de la gastroenteritis por rotavirus (Miller y McCann 2000, Molbak et al. 2001). En respuesta a esta carga de morbilidad, se han elaborado o se están elaborando varias vacunas contra el rotavirus (Bresee et al. 1999). Sin embargo, en muchos países la carga de morbilidad y la epidemiología de las infecciones por el rotavirus se desconocen debido a la ausencia de datos adecuados o porque no se ha realizado ningún estudio recientemente. La falta de datos es particularmente notable en los países en desarrollo. La disponibilidad prevista de una vacuna eficaz destaca la necesidad de nuevos datos sobre la carga de morbilidad de la infección por el rotavirus en los países en desarrollo, donde la morbilidad y la mortalidad asociadas con este virus son altas. La finalidad de este protocolo genérico es presentar detalladamente un método para la vigilancia hospitalaria de la gastroenteritis por rotavirus en niños menores de 5 años de edad. Los datos recopilados en tales estudios deben permitir a los investigadores resumir las características locales epidemiológicas y virológicas del rotavirus y hacer cálculos de la carga de morbilidad en las poblaciones objeto de vigilancia. El protocolo está concebido como una guía para ministerios de salud, funcionarios de salud e investigadores locales, a fin de facilitar tales estudios. Los datos generados han de ser útiles para los formuladores de políticas que tratan de determinar la necesidad de vacunación contra el rotavirus en sus países. 1.1 Características clínicas de la diarrea por rotavirus Las infecciones rotavíricas causan gastroenteritis aguda, que se caracteriza por la aparición aguda de diarrea acuosa, fiebre y vómitos (Linhares et al. 1983, Mata et al. 1983a, Rodriguez et al. 1977, Zaki et al. 1986). La diarrea persiste generalmente durante 3-8 días y remite espontáneamente (Bass y Greenberg 1995, Black et al. 1989, Mata et al. 1983b, Wyatt et al. 1979). Sin embargo, se ha documentado que la diarrea puede durar hasta 22 días (Wyatt et al. 1979) y en los lactantes su duración puede ser más larga que en los niños mayores (Black et al. 1982a). La fiebre y los vómitos son sumamente fuertes durante los primeros días de la enfermedad. Con mayor frecuencia, las infecciones rotavíricas son más graves que otras causas comunes de diarrea y tienen más probabilidades de acompañarse de deshidratación (Black et al. 1982b, Rodriguez et al. 1977 y 1985, Zaki et al. 1986) y hospitalización (Brandt et al. 1983). Por consiguiente, la proporción de niños hospitalizados por diarrea por rotavirus generalmente es mayor que la proporción registrada en la comunidad o en los consultorios de pacientes ambulatorios (Bhan et al. 1988, Black et al. 1982a, Cunliffe et al. 2001).

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Muchas infecciones rotavíricas son asintomáticas, particularmente en los lactantes menores de 3 meses de edad, los niños mayores y los adultos (Abiodun et al. 1985, Araya et al. 1986, Black et al. 1989, Champsaur et al. 1984, Cravioto et al. 1990, Georges-Courbot et al. 1988, Linhares et al. 1989, Losonsky y Reymann 1990, Mata et al. 1983b, Schorling et al. 1990, Simhon et al. 1985). La proporción alta de infecciones asintomáticas en los recién nacidos y los lactantes de corta edad no se ha explicado claramente. La presencia de anticuerpos maternos y la inmadurez fisiológica de los intestinos del recién nacido pueden tener algo que ver (Hoshino et al. 1985). La inmunidad de las exposiciones repetidas al rotavirus probablemente resulte de la razón alta entre infección y enfermedad en los niños mayores y los adultos. Las infecciones rotavíricas pueden conducir a enfermedad grave (Kapikian y Chanock 1990, Wood et al. 1988, Yolken et al. 1982) y excreción prolongada del virus (Eiden et al. 1985, Hundley et al. 1987, Oishi et al. 1991, Pedley et al. 1984) en las personas inmunocomprometidas. Sin embargo, un estudio reciente ha indicado que los niños de Malawi con infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) no contraen más enfermedades graves ni excretan el virus por más tiempo que los niños que son negativos frente al VIH (Cunliffe et al. 2001). 1.2 Carga de la enfermedad rotavírica En un análisis efectuado en 1985, se calculó que los rotavirus representaban 20-70% de los casos hospitalizados por diarrea y 20% de las defunciones por diarrea en los niños menores de 5 años de edad en todo el mundo (De Zoysa y Feachem 1985). En 1986, se calculó que 130 millones de niños habían contraído diarrea causada por rotavirus cada año, de los cuales 18 millones experimentaron deshidratación moderada o grave que dio lugar a 873 000 defunciones (United States Institute of Medicine 1986). Los cálculos moderados recientes han indicado que entre 500 000 y 600 000 niños mueren cada año por enfermedad rotavírica (Miller y McCann 2000, Molbak et al. 2001) y que hasta 85% de estas defunciones ocurren en los países de bajos ingresos según la definición del Banco Mundial (Miller y McCann 2000). Un análisis de los estudios epidemiológicos realizados en los países en desarrollo observó que el rotavirus representaba aproximadamente 6% de los episodios diarreicos, una mediana de 28% de las visitas a servicios ambulatorios o al consultorio por diarrea y 34% de las hospitalizaciones por diarrea en niños pequeños (De Zoysa y Feachem 1985). Análisis y estudios más recientes de los países en desarrollo han registrado resultados similares (Cook et al. 1990, Cunliffe et al. 1998 y 2001, Van Man et al. 2001). Las tasas de hospitalización son muy variables, entre los países desarrollados y los países en desarrollo, y entre los países con niveles de ingresos similares (cuadro 1). Los datos limitados de los países en desarrollo indican que las tasas de enfermedades graves, es decir, las hospitalizaciones, tienen probabilidades de ser más elevadas que en los países desarrollados.

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Cuadro 1. Incidencia anual de hospitalizaciones atribuibles a la gastroenteritis por rotavirus en niños menores de 5 años de edad en 12 países Años

Referencia

Incidencia anual por 100 000 niños menores de 5 años de edad

Riesgo de hospitalización por niño a la edad de 5 años

1989-1995

Visser et al., 1999

250

1:80

1998

De Wit et al. 2000

270

1:74

1993-1995

Parashar et al. 1997

274*

-

Polonia

1996

Mrukowicz et al. 1999

310

1:65

Suecia

1993-1996

Johansen et al. 1999

370**

-

Reino Unido

1993-1994

Ryan et al. 1996

520

1:39

Finlandia

1985-1995

Vesikari et al. 1999

610

1:33

Argentina

1991

Gomez et al. 1998

645

1:31

Australia

1993-1996

Carlin et al. 1998

750

1:27

Hungría

1993-1996

Szucs et al. 1999

840**

-

Australia

1991-1993

Ferson 1996

870

1:23

Irlanda

1997-1998

Lynch et al. 2001

1080

1:19

1990

Perez-Schael et al. 1997

3000***

-

País España Países Bajos EUA

Venezuela

* Incidencia derivada de datos relativos a la diarrea por todas las causas. ** Incidencia relativa a los niños menores de 4 años de edad. *** Incidencia relativa a los niños menores de 2 años de edad.

1.3 Epidemiología del rotavirus Casi todos los niños se infectan con el rotavirus en la primera infancia. En estudios prospectivos comunitarios de cohortes realizados en países en desarrollo, la incidencia de la diarrea por rotavirus en los niños pequeños ha variado entre 0,07 y 0,8 episodios por niño por año y casi todos los niños han sufrido por lo menos un episodio de diarrea por rotavirus a la edad de 24 meses (Black et al. 1982a, Grinstein et al. 1989, Kantharidis et al. 1987, Linhares et al. 1989, Oishi 1985, Reves et al. 1989, Simhon et al. 1985, Zaki et al. 1986). En los países en desarrollo, 65-80% de los niños tienen anticuerpos contra el rotavirus a la edad de 12 meses y 95% han sido infectados a la edad de 24 meses. En general, los niños infectados por rotavirus durante los 3 primeros meses de vida son asintomáticos, mientras que los que se infectan por primera vez después de 3 meses de edad generalmente presentan síntomas. Dado que la infección natural confiere cierta inmunidad contra la enfermedad en exposiciones posteriores y que esta protección aumenta con cada exposición posterior, las tasas más altas de la enfermedad rotavírica ocurren entre los 3 meses y los 2 años de edad (Velazquez et al. 1996). La incidencia de la enfermedad sintomática disminuye rápidamente después de los 24 meses de edad en la mayoría de los entornos. WHO/V&B/02.15

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En los países desarrollados, 80% de los niños sufren diarrea por rotavirus en los primeros 3 años de vida (Gurwith et al. 1981, Rodriguez et al. 1987) y las tasas más altas de la enfermedad ocurren durante el segundo año. No obstante, en muchos países en desarrollo las tasas más altas de la enfermedad ocurren en los niños de 6-11 meses de edad. En algunos países en desarrollo es común que los recién nacidos contraigan infecciones rotavíricas nosocomiales, que ocurren generalmente sin síntomas (Kilgore et al. 1996, Omoignerale y Abiodun 1995, Perez-Schael et al. 1984, Sukumaran et al. 1992). En la India, las infecciones rotavíricas se han documentado en 40-50% de los recién nacidos hospitalizados durante tres días o más (Cicirello et al. 1994). Puesto que los niños con infecciones neonatales pueden estar protegidos contra la enfermedad grave posterior, las tasas altas de infección neonatal pueden influir en los resultados de los estudios de eficacia de la vacuna en algunos países en desarrollo. En climas templados, la diarrea por rotavirus es predominantemente una enfermedad de invierno y ocurren pocos casos o no ocurre ningún caso fuera del punto máximo estacional (Ho et al. 1988, LeBaron et al. 1990, Ryan et al. 1996). En algunos países tropicales hay puntos máximos estacionales (Molbak et al. 2001, Sitbon et al. 1985), pero en muchos de esos países ocurre diarrea por rotavirus a lo largo del año y no tienen ningún punto máximo estacional o tienen pequeños puntos máximos solamente (Cook et al. 1990, Cunliffe et al. 1998). Cuadro 2. Características clave de la epidemiología del rotavirus • • • •



Casi todos los niños se infectan con el rotavirus en la primera infancia. Las primeras infecciones que ocurren después de 3 meses de edad comúnmente se acompañan de diarrea. Las infecciones repetidas son asintomáticas o se acompañan de diarrea leve, lo cual indica que la inmunidad se adquiere y protege contra la enfermedad grave recurrente. La incidencia de diarrea por rotavirus es similar en los niños de los países desarrollados y en desarrollo. Por consiguiente, los intentos de controlar la infección al mejorar el agua o los alimentos tienen pocas probabilidades de cambiar la incidencia de la infección (Bresee et al. 1999 Los seres humanos parecen ser el reservorio principal de las infecciones rotavíricas. Los modos exactos de transmisión se desconocen pero se cree que consisten en la propagación mediante gotitas o contacto directo fecal-oral.

1.4 Características virológicas Los rotavirus son virus de 100 nm que tienen una estructura característica en forma de rueda (rota) y pertenecen a la familia Reoviridae. El virus tiene tres cubiertas: una cápside exterior, una cápside interna y un núcleo. Estos rodean 11 segmentos de ARN bicatenario, que codifican seis proteínas estructurales (VP1-VP4, VP6, VP7) y cinco proteínas no estructurales (NSP1-NSP5). Dos proteínas estructurales, VP7 (glucoproteína o proteína G) y VP4 (proteína dividida por la proteasa o proteína P), constituyen la capa exterior y se consideran importantes para la elaboración de vacunas ya que definen el serotipo del virus y son los antígenos principales que participan en la neutralización vírica (Prasad et al. 1990, Yeager et al. 1990). La proteína que constituye la cápside interna, VP6, es la proteína más abundante en el virus y el blanco de las valoraciones de detección de antígenos más sencillas. De las proteínas no estructurales, NSP4 es un supuesto factor de virulencia, aunque también se incluyen otras proteínas (Ball et al. 1996).

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1.5 Prevalencia de las cepas de rotavirus La clasificación de los rotavirus se basa en las diferencias de las proteínas de la cápside de VP7 (G) y VP4 (P). Los serotipos G 1-4 y los genotipos P P[8] y P[4] predominan en todo el mundo (Gentsch et al. 1996, Gunasena et al. 1993, Mphalele y Steele 1995, Steele et al. 1993, Wu et al. 1994). Un análisis de los tipos G y P de más de 2700 muestras reveló que el genotipo P[8] casi siempre se asociaba con G1, G3 o G4, y que el P[4] casi siempre se asociaba con G2 (Gentsch et al. 1996). En este estudio, 96% de las cepas que podían tipificarse y procedían de muestras fecales con una sola cepa contenían una de estas cuatro combinaciones comunes. Entre ellas, P[8]G1 era predominante y representaba 53% de todas las cepas, e iba seguido de P[8]G3 (14%), P[4]G2 (11%) y P[8]G4 (5%). Se detectaron diversos tipos menos comunes. Aunque individualmente eran poco comunes y cada uno representaba menos de 1% de las cepas, constituyeron 3% en total. Además, dos tipos P poco comunes, P[6] y P[9], que se encontraron con tipos G comunes y una cepa natural reordenada inter especial, P[4]G1, fueron notificados cada uno en seis países, lo cual indica una distribución geográfica amplia. Sin embargo, posteriormente se han notificado serotipos adicionales, incluidos los serotipos G5, G8, G9 y G10. Cada uno se ha notificado en varios países, a menudo contenían una variedad de las proteínas P y a veces como la cepa dominante en un país. Esto indica que estos serotipos poco comunes pueden ser mucho más comunes de lo que se creía anteriormente (Bon et al. 2000, Cunliffe et al. 1999, Gouvea et al. 1994 y 1999, Griffin et al. 2000, Holmes et al. 1999, Leite et al. 1996, Palombo et al. 2000, Santos et al. 1998, Unicomb et al. 1999). Han sido especialmente sorprendentes los informes recientes de cepas de serotipo G9 en Bangladesh, el Reino Unido, los EUA y otros países. Estas cepas se han encontrado en altas prevalencias (0,4-13%) desde 1995, están difundidas en cada uno de esos países y existen en por lo menos cinco combinaciones de genotipos. Por consiguiente, es posible que las cepas G9 representen un quinto de los serotipos importantes a nivel mundial que han surgido recientemente o que se subdiagnosticaron en el pasado debido a la vigilancia inadecuada. En algunos países en desarrollo se observan diferentes características de la distribución de las cepas. En el Brasil, la tercera parte de las infecciones únicas tenía que ver con serotipos que eran poco comunes en otro sitio, por ejemplo P[6]G1, P[6]G3, P[6]G4 y P[3]G1 (Timenetsky et al. 1994). Además, la P[8]G5 representó 13% de las infecciones únicas en algunas regiones del Brasil, lo cual la hace la segunda cepa más común detectada. En Bangladesh, 10% de las cepas eran cepas naturales reordenadas inter especiales (P[4]G1 o P[4]G4) o cepas poco comunes (P[6]G1) (Bern et al. 1992). En la India, las cepas P[6] con tipos G comunes representaban 43% de las cepas tipificables detectadas en las heces de niños con diarrea, mientras que los cuatro tipos comunes representaban sólo 33% del total (Ramachandran et al. 1996); las cepas que se habían reconocido antes principalmente o sólo en recién nacidos asintomáticos (P[6]G9, P[11]G9 y P[11]G10) se aislaron de lactantes con diarrea. Las cepas P[6] se identificaron en 8% de las muestras de niños hospitalizados en Sudáfrica (Mphalele y Steele 1995) y en 38% de niños encuestados en GuineaBissau (Fischer et al. 2000). Debido a la variabilidad regional de la prevalencia de las cepas y el hecho de que algunos serotipos que se creía que eran poco comunes pueden ser mucho más importantes a nivel mundial de lo que se pensaba, todos los países interesados en llevar a cabo la vigilancia del rotavirus deben incluir un componente de vigilancia de las cepas.

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1.6 Vacunas antirrotavíricas En este momento ninguna vacuna antirrotavírica está incluida en los sistemas de inmunización nacionales. Sin embargo, actualmente se autorizan dos vacunas. En agosto de 1998 se autorizó en los EUA una vacuna mezcla tetravalente humana y de rhesus (RRV-TV) (Rotashield®, Wyeth Laboratories, Inc. EUA) y se recomendó para la vacunación ordinaria de lactantes en los EUA a los 2, 4 y 6 meses de edad (Centers for Disease Control and Prevention 1999b). No obstante, en 1999, se observó que la vacuna Rotashield® se asociaba con invaginación intestinal en los vacunados y como resultado de ello se ha retirado del mercado y del calendario de vacunación estadounidenses (Centers for Disease Control and Prevention 1999a y 1999b) (véase la sección 1.6.1 más adelante). Antes de la concesión de la licencia, se realizaron siete ensayos amplios de eficacia con la vacuna RRV-TV (Bernstein et al. 1995, Joensuu et al. 1997, Lanata et al. 1996, Linhares et al. 1996, Perez-Schael et al. 1997, Rennels et al. 1996, Santosham et al. 1997). Los cálculos resultantes de eficacia fueron de aproximadamente 50-60% contra todos los casos de diarrea por rotavirus y 7090% contra la infección rotavírica grave, por ejemplo, con diarrea deshidratante y hospitalizaciones. Además, una vacuna de cepa de cordero, LLR, (Lanzhou Institute for Biological Products, China) actualmente está autorizada para uso en China pero no se ha incluido en el sistema ordinario de inmunizaciones infantiles (Vaccines and Biologicals 2000). Otras vacunas antirrotavíricas posibles están en las etapas avanzadas de desarrollo y posiblemente se puedan obtener en el mercado en unos cuantos años. Se está elaborando una vacuna polivalente antirrotavírica redistribuida humana-bovina. En los EUA, una versión anterior tetravalente de esta vacuna confirió aproximadamente 70% de protección contra la gastroenteritis por rotavirus en un ensayo amplio sobre el terreno (Clark et al. 1995) y una posible vacuna monovalente de cepa G1 humana viva, 89-12, tuvo una eficacia de 89% contra la gastroenteritis grave por rotavirus en un solo ensayo (Bernstein et al. 1999). Se han planificado ensayos sobre el terreno adicionales con ambas vacunas. Se están sometiendo a prueba otras vacunas y estrategias para crear vacunas antirrotavíricas, incluido el uso de otras cepas humanas vivas y cepas neonatales como posibles vacunas, cepas de animales, vacunas parenterales desactivadas y vacunas de subunidades y de otro tipo (Bresee et al. 1999). Todas las principales vacunas posibles constan de virus vivos, se administran por vía oral y se han diseñado para administrarse en un calendario de dosis múltiples en la lactancia temprana junto con otras inmunizaciones que se administran comúnmente. Como la infección rotavírica natural, se espera que las vacunas confieran inmunidad parcial después de una dosis única y mayor protección con dosis posteriores. Dado que se espera que la inmunización contra el rotavirus sea más eficaz contra las enfermedades graves, puede ser aconsejable que la vigilancia se centre en los resultados graves como las hospitalizaciones. 1.6.1 Vacuna RRV-TV e invaginación intestinal El uso de la formulación autorizada de la vacuna RRV-TV (Rotashield®, Laboratorios Wyeth, EUA) se ha asociado con un mayor riesgo de invaginación intestinal (Centers for Disease Control and Prevention 1999a, Kramarz et al. 2001, Murphy et al. 2001). El riesgo parece limitarse a las dos semanas posteriores a las dos primeras dosis de la vacuna y es más alto de tres a siete días

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después de la primera dosis (Kramarz et al. 2001, Murphy et al. 2001). El riesgo general parece ser pequeño. Los cálculos basados en estudios realizados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos indican un riesgo atribuible de aproximadamente un caso de cada 4600 a 11 000 vacunados (Kramarz et al. 2001, Murphy et al. 2001). No obstante, estudios ecológicos posteriores produjeron cálculos de riesgo considerablemente menores (un caso de cada 66 000 a 302 000 vacunados) (Chang et al. 2001, Simonsen et al. 2001). En un Taller sobre Invaginación Intestinal, Rotavirus y Vacunas Orales celebrado del 5 al 7 de septiembre de 2001 en Arlington, Virginia, EUA, un grupo de expertos en rotavirus llegaron a una cifra de consenso respecto al riesgo atribuible de invaginación intestinal de 1 caso por 10 000 personas que reciben la vacuna antirrotavírica (G. Peter, comunicación personal, 2002). El mecanismo biológico de la asociación sigue siendo poco claro. Con todo, estos riesgos condujeron al retiro de la vacuna del calendario de inmunizaciones en los EUA. No se sabe si la invaginación intestinal estaría asociada con otras vacunas antirrotavíricas o con esta vacuna usada en otros entornos, por ejemplo, en países en desarrollo o en recién nacidos. Aunque el riesgo atribuible de invaginación intestinal después de la vacunación sea tan alto en los países en desarrollo como en los EUA, los beneficios de la vacunación contra el rotavirus pueden contrarrestar ampliamente los riesgos. Sin embargo, todos los ensayos de vacunas futuras deben incluir la vigilancia de esta reacción adversa posible, como lo recomienda la OMS (Vaccines and Biologicals 2000). Dada la importancia de este resultado, tal vez sea aconsejable que los sistemas de vigilancia de rotavirus diseñados para evaluar las tasas de hospitalización incorporen la vigilancia de la invaginación intestinal. Esto proporcionaría datos básicos sobre las tasas de invaginación intestinal que serían útiles para evaluar la inocuidad de una vacuna después de su introducción.

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2. Objetivos

La razón principal del establecimiento de un sistema de vigilancia del rotavirus es recopilar datos que facilitarán y apoyarán la introducción de la vacunación antirrotavírica, una vez que esté disponible una vacuna. Los objetivos generales de la vigilancia descrita en este protocolo genérico son por consiguiente determinar la carga de morbilidad y la epidemiología del rotavirus en un país u otra zona geográfica definida. A largo plazo, después de que las vacunas antirrotavíricas estén disponibles, el sistema de vigilancia puede usarse para vigilar su repercusión. Los objetivos especiales son los siguientes: 1. Calcular la incidencia de hospitalizaciones asociadas con el rotavirus en una población definida de niños menores de 5 años de edad. 2. Determinar la edad y la distribución estacional de las hospitalizaciones asociadas con el rotavirus en la población de niños menores de 5 años de edad bajo vigilancia. 3. Calcular la proporción de las hospitalizaciones por diarrea en niños menores de 5 años de edad que son atribuibles al rotavirus. 4. Identificar las cepas prevalentes del rotavirus en la población objeto vigilancia. 5. Vigilar las tendencias temporales de la incidencia de la hospitalización, distribución de las edades, carácter estacional y cepas.

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3. Selección de la población objeto de vigilancia

3.1 Justificación de centrar la atención en las hospitalizaciones Este protocolo genérico describe la vigilancia hospitalaria de la gastroenteritis asociada con el rotavirus en niños menores de 5 años de edad. Este tipo de vigilancia requiere una estimación exacta de las características demográficas de la población objeto de vigilancia, la capacidad de llevar a cabo la vigilancia de la gastroenteritis aguda en hospitales que atienden a la población y la capacidad de obtener muestras de heces para confirmar la presencia del rotavirus y documentar de prevalencias de serotipos. La justificación de centrarse en las hospitalizaciones es la siguiente: •

Las hospitalizaciones permiten la vigilancia de la enfermedad rotavírica grave a la que se dirigirían las actividades de prevención con vacunas. Por consiguiente, los datos hospitalarios serán importantes al evaluar la necesidad de una vacuna. Una vez que se disponga de una vacuna antirrotavírica, dicha vigilancia permitiría una evaluación fiable y rápida del éxito o fracaso de un programa de vacunación.



Las hospitalizaciones son fáciles de detectar. En los lugares donde la mayoría de los niños con diarrea grave por rotavirus tienen probabilidades de acudir a un hospital para recibir tratamiento, la búsqueda de casos será más fácil que en otros entornos, por ejemplo, en la comunidad, y requiere menos recursos. Para saber dónde reciben atención los niños para la gastroenteritis pediátrica, debe realizarse una encuesta según se describe en la parte II de este documento.



Las hospitalizaciones representan un costo significativo en los recursos de salud. La demostración de la carga de la diarrea por rotavirus en la utilización de recursos de salud puede ser útil al evaluar si la vacuna antirrotavírica debe incluirse en el calendario de vacunación nacional.



Es probable que los hospitales tengan servicios de laboratorio, lo cual hace que sea relativamente fácil tomar las muestras de los niños y someterlas a prueba para determinar la presencia de rotavirus.



La incorporación de la vigilancia de la invaginación intestinal es factible en un estudio hospitalario. Es importante determinar la tasa del punto de comparación de invaginación intestinal en las poblaciones en las que se va a introducir la vacuna antirrotavírica. Un sistema para vigilar las hospitalizaciones atribuibles a la gastroenteritis aguda puede modificarse fácilmente de modo que incluya la invaginación intestinal también, ya que esta enfermedad

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ocurre en el mismo grupo de edad y tiene probabilidades de dar lugar a la hospitalización. La OMS está formulando normas para la realización de la vigilancia de la invaginación intestinal. 3.2 Selección de la población objeto de vigilancia y hospitales participantes Varios factores pueden influir en la selección de una población que va a ser objeto de la vigilancia. Dicha población debe estar bien definida demográfica y geográficamente y debe haber datos relativos a distribución de edades y cifras de nacimientos y defunciones, por ejemplo. Se deben conocer las cifras de niños que pertenecen a grupos de edad particulares (por ejemplo, 0-2, 3-5, 6-8, 9-11, 12-17, 18-23, 24-35, 36-47 y 48-59 meses) para que puedan calcularse las tasas de incidencia específicas de la edad de hospitalización. La vigilancia de las hospitalizaciones atribuibles al rotavirus requiere la inclusión de los niños menores de 5 años, puesto que la carga de morbilidad en los países desarrollados y en los países en desarrollo afecta a este grupo de edad casi exclusivamente. Lo mejor es iniciar la vigilancia en una población que ha sido estable y que se espera que vaya a ser estable durante el período de vigilancia. Las características de dicha población quizá incluyan pocos cambios previstos del tamaño de población específica de la edad, acceso a la asistencia y tendencias de la inmigración y emigración. Es probable que las poblaciones en las que mueren muchos niños a causa de diarrea antes de acudir al hospital den cálculos subestimados de la morbilidad atribuible a la diarrea por rotavirus y, por consiguiente, no son apropiados para la vigilancia. Los investigadores deben obtener o preparar un mapa de la zona de estudio que muestre los límites geográficos exactos. Una población que use un solo hospital o un número reducido de hospitales y que tenga buen acceso a estos sería lo ideal. Es más fácil realizar un estudio si un solo hospital grande atiende a la población y si los servicios que presta son gratuitos. Es importante que todos los hospitales públicos y privados que atienden a la población definida se incluyan y estos deben admitir a niños menores de 5 años de edad. Aunque el protocolo no requiere la vigilancia en consultorios de atención ambulatoria o en otros entornos de la atención de salud aparte de los hospitales, es aconsejable conocer las fuentes de atención de salud que existen en la población objeto de vigilancia y los números de pacientes atendidos. Los proveedores de atención a los pacientes ambulatorios pueden incluir servicios públicos, centros de tratamiento de diarrea, médicos privados, farmacéuticos y curanderos. El acceso a un hospital puede determinarse midiendo la distancia entre el hospital y diferentes zonas objeto de vigilancia, teniendo en cuenta todas las zonas que tienen carreteras malas o que no tienen carreteras, la falta de transporte público y barreras naturales como los ríos. Cada hospital en el que se está realizando la vigilancia de los casos de rotavirus debe tener servicios de laboratorio con capacidad de realizar pruebas de detección del rotavirus mediante métodos de detección rápida de antígenos o un sistema fiable para transportar las muestras a un laboratorio de referencia. Esta capacidad debe incluir recursos necesarios para la toma apropiada y oportuna de muestras de heces, el almacenamiento de las muestras en un refrigerador o congelador hasta que se realice la prueba, personal adiestrado en métodos de pruebas y prácticas de registro adecuadas para permitir la coordinación de los datos clínicos y de laboratorio.

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3.3 Tamaño de la población objeto de vigilancia La población atendida por los hospitales participantes debe ser razonablemente grande para que pueda esperarse un número suficiente de hospitalizaciones asociadas con el rotavirus durante el período de vigilancia. Dado que se espera que la tasa de hospitalización a causa de diarrea por rotavirus de los niños de países en desarrollo sea varias veces superior a la de los niños de países desarrollados, la población necesaria para la observación de un número suficiente de hospitalizaciones asociadas con el rotavirus durante un período de vigilancia de dos años sería mayor en los países desarrollados que en los países en desarrollo. Cada sitio podría seleccionar los hospitales que se espera que atiendan a por lo menos 250-500 niños con gastroenteritis cada año. Sobre la base de un cálculo moderado de 30% de casos graves de gastroenteritis atribuibles al rotavirus, se deben registrar 75-150 casos de rotavirus anualmente. Suponiendo un cálculo moderado de una incidencia anual de hospitalización asociada con el rotavirus en los países en desarrollo de 12 por 1.000 niños menores de 5 años de edad (sobre la base de la tasa anual venezolana de 30/1000 niños menores de 2 años de edad que se presenta en el cuadro 1 y suponiendo que no ocurre ningún caso adicional en niños de 24-59 meses de edad), una población de 6250 a 12 500 niños menores de 5 años de edad probablemente sería suficiente para hacer cálculos precisos de la carga de la enfermedad. Sin embargo, es difícil determinar el tamaño real de una población objeto de vigilancia que produciría cálculos exactos, dada la escasez de datos sobre las hospitalizaciones en los países en desarrollo y el hecho de que se desconoce la sensibilidad de cada sistema para detectar y someter a prueba los casos de gastroenteritis. Por consiguiente, sería aconsejable que los investigadores realizaran la vigilancia en una población más numerosa para permitir cierto error y cierta variación aleatoria en las tasas previstas de hospitalización atribuible al rotavirus. 3.4 Utilización de servicios de atención de salud Dado que este protocolo genérico se basa en el monitoreo de los resultados en los hospitales, los miembros de la población deben tener buen acceso a la atención médica dentro del sitio objeto de vigilancia. Además, los residentes de la zona objeto de vigilancia no deben buscar atención en gran medida en hospitales fuera de dicha zona. Se debe procurar incluir todos los hospitales apropiados que están dentro de la zona de vigilancia. Para cerciorarse de que los hospitales seleccionados para el estudio de vigilancia reciben a suficientes pacientes con diarrea por rotavirus, sería conveniente que los investigadores realizaran un censo de todos los hospitales, consultorios y establecimientos de otro tipo donde los niños con diarrea aguda pueden recibir tratamiento. Se puede trazar un mapa de los sitios de las instituciones y determinar el número de niños menores de 5 años de edad que fueron tratados por diarrea durante el año anterior. Estos datos proporcionarán información preliminar sobre si los hospitales propuestos parecen estar cubriendo a la población. Sin embargo, se necesitará información comunitaria acerca de las tendencias de utilización de la atención de salud de la población propuesta para vigilancia de la gastroenteritis pediátrica. Cada sitio que desee llevar a cabo la vigilancia del rotavirus en conformidad con los métodos esbozados en este protocolo debe realizar una encuesta de la utilización de servicios de atención de

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salud para la gastroenteritis pediátrica al comienzo del estudio. La parte II de este documento proporciona la metodología para efectuar una encuesta de 30 conglomerados que incluye a 600 niños, y esta encuesta proporcionará datos sobre los lugares donde los padres buscan atención cuando sus niños tienen diarrea grave. El conocimiento de los entornos en los que se recibe atención para la gastroenteritis y de las actitudes y prácticas de la población en cuanto a la gastroenteritis y su tratamiento, es vital para diseñar la mejor vigilancia posible a fin de comprender la carga de morbilidad y para comparar los datos entre los estudios realizados en diferentes entornos. En condiciones ideales 100% de pacientes con diarrea grave recibirían atención en un hospital que participa en el estudio. Si una encuesta indica que la cifra está por debajo de 70%, se debe considerar la participación de hospitales adicionales en la zona o el uso de otra población. Si, por el contrario, hay indicios de que el sitio es aceptable para la vigilancia, la encuesta puede proporcionar información que permite a los investigadores ajustar sus datos finales para representar la proporción de niños con gastroenteritis que no tienen probabilidades de hospitalizarse. Los métodos para realizar tal encuesta se explican en la parte II del presente documento. 3.5 Análisis de los datos de estudios anteriores Varias consideraciones son importantes para determinar los mejores métodos de vigilancia para un país o una región, como los recursos financieros y de personal disponibles, la estructura y los patrones de remisión del sistema de atención de salud local, el interés y los conocimientos científicos locales, la presencia de sistemas de vigilancia para otras enfermedades prevenibles por vacunación y antecedentes de investigaciones epidemiológicas y de laboratorio anteriores sobre el rotavirus. El primer paso razonable consiste en examinar y analizar los datos de rotavirus locales recopilados en estudios anteriores. Se pueden hacer cálculos generales de la carga de la morbilidad rotavírica basándose en datos retrospectivos como encuestas de mortalidad nacionales y registros de laboratorio hospitalarios y locales. Se pueden obtener datos a partir de la bibliografía médica regional, publicaciones de las sociedades médicas locales y boletines informativos hospitalarios, así como de la bibliografía arbitrada. Es posible que alguna información valiosa no se haya publicado, por ejemplo datos sobre la enfermedad diarreica obtenibles de los ministerios de salud u hospitales y resultados de pruebas de rotavirus locales obtenibles de laboratorios hospitalarios locales. El análisis de todas las fuentes disponibles de datos ayuda a definir la epidemiología local del rotavirus, incluida la edad probable en que ocurre la enfermedad y el entorno principal de la carga de morbilidad, por ejemplo, hospitales y consultorios de rehidratación. Cuando se seleccionan los estudios para su análisis es importante considerar la duración y los métodos de pruebas relativas al rotavirus. Dado que la diarrea por rotavirus es una enfermedad estacional, son aconsejables los estudios que han durado por lo menos un año para que las tasas de detección no resulten influidas por los cambios estacionales de la incidencia. Es posible que haya diferencias anuales de la actividad del rotavirus y pueden evaluarse al examinar las tendencias en los resultados del estudio (por ejemplo, hospitalizaciones) respecto al rotavirus durante varios años. Se debe crear una lista con información sobre la ubicación y el momento en que se realizaron los estudios, el intervalo de edades y el número de los sujetos estudiados, las pruebas usadas para detectar el rotavirus y el número y el porcentaje de niños positivos frente al rotavirus en cada estudio (véase el anexo 1, donde se dan ejemplos de cuadros para el análisis). Debe proporcionarse

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un cálculo resumido de la mediana y el intervalo de la tasa de detección de rotavirus. Se deben analizar las tasas de detección específicas de la edad respecto al rotavirus y la frecuencia acumulativa de resultados asociados con este (por ejemplo, hospitalizaciones) por edad para determinar los grupos de edad de los niños que tienen la mayor carga de morbilidad. El carácter estacional debe evaluarse al examinar las tasas de detección mensual de rotavirus.

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4. Vigilancia de las hospitalizaciones asociadas con el rotavirus en niños menores de 5 años de edad

4.1 Panorámica Este protocolo genérico describe una vigilancia prospectiva de dos años de las hospitalizaciones asociadas con el rotavirus en los niños menores de 5 años de edad. Se examina una muestra de heces de cada niño elegible que tiene gastroenteritis aguda y que ingresa a un hospital participante, para determinar la presencia de rotavirus. Se recopila una serie mínima de datos durante la estadía en el hospital, incluidos los detalles del lugar donde reside el paciente. El estudio se realiza en una población bien definida para permitir el cálculo de la incidencia de la hospitalización, que es la principal medida de carga de morbilidad. Cada sitio debe tener la capacidad de determinar los serotipos presentes en un subconjunto de muestras de heces positivas frente al rotavirus o debe establecer colaboración con un laboratorio de referencia. 4.2 Definiciones de casos El establecimiento y uso de definiciones uniformes de casos son esenciales para llevar a cabo la vigilancia exacta en entornos múltiples y en el transcurso del tiempo en el mismo entorno. Para fines de la vigilancia, caso presunto de diarrea por rotavirus debe definirse como el caso de un niño menor de 5 años de edad que ingresa para el tratamiento de la diarrea en un hospital que participa en el estudio. Un caso confirmado de diarrea por rotavirus debe definirse como un caso presunto en cuyas heces se demuestra la presencia de rotavirus por medio de un inmunoensayo enzimático. 4.3 Sistema de vigilancia 4.3.1 Libro de registro de hospitalizaciones por diarrea El libro de registro de hospitalizaciones por diarrea se usa para hacer un recuento y un seguimiento de todos los niños menores de 5 años de edad que ingresan al hospital debido a la diarrea, es decir, casos presuntos. Cada caso posible en un niño menor de 5 años de edad que ingresa debe anotarse en este libro de registro. La finalización de las entradas en el libro de registros puede requerir encuestas diarias de los pabellones de hospitalización, registros de admisión o métodos de otro tipo según el entorno. La información anotada en el libro de registro debe incluir fecha de ingreso, nombre o número de identificación única del paciente, diagnóstico al ingreso y ubicación del paciente en el hospital. Cada sitio, según sus necesidades particulares, puede anotar información adicional. WHO/V&B/02.15

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4.3.2 Formulario del informe de casos de diarrea por rotavirus Se debe llenar un formulario del informe de casos que incluya información demográfica, clínica y de laboratorio para cada caso de diarrea por rotavirus detectado (véase el anexo 2, donde se presenta el ejemplo de un formulario del informe de casos). Antes de empezar la vigilancia, el formulario del informe de casos debe someterse a prueba y se debe hacer todo lo posible para que la información se registre de una manera estandarizada. Los datos pueden introducirse en un archivo EpiInfo.QES. 4.4 Procedimientos de laboratorio 4.4.1 Libro de registro de muestras de heces Cada laboratorio debe mantener un libro de registro de las muestras de heces para anotar la información sobre todos los niños que ingresan a causa de diarrea (véase el 3, donde se presenta el ejemplo de un libro de registro de muestras de heces). A medida que se obtienen datos de laboratorio, por ejemplo, resultados de pruebas relativas al rotavirus, estos deben anotarse en el libro de registro de muestras. La información anotada en dicho libro debe concordar con la información anotada en el libro de registro de hospitalización por diarrea. La comparación frecuente de las entradas en los dos libros ayudará a evitar que se pierdan pacientes de la vigilancia y a procurar que cada paciente se identifique adecuadamente. 4.4.2 Toma y manejo de las muestras Se debe obtener una cantidad suficiente del grueso de las heces, aproximadamente 5 ml, de cada caso presunto de enfermedad aguda, preferentemente el día de ingreso al hospital. Los hisopos rectales, o los hisopos colocados en medios de cultivo bacteriano, no son óptimos para la detección o caracterización del rotavirus; por lo tanto deben evitarse. Se debe tratar de obtener una muestra de heces de todos los casos posibles en las 48 horas que siguen al ingreso hospitalario para evitar la detección de infección nosocomial. La muestra de heces debe colocarse en un envase estéril con tapa de rosca, por ejemplo, un envase para muestras de orina, y adecuadamente rotulado con información que incluya un número de identificación única y la fecha de la toma. Es necesario verificar que la información que aparece en la etiqueta de la muestra coincide con la del libro de registro de muestras de heces. Toda muestra de heces debe almacenarse en un congelador a -20°C hasta que se realice la prueba y se debe prestar atención para evitar ciclos de congelación y descongelación cuando sea posible. En casos de almacenamiento prolongado, se prefiere una temperatura de -70°C porque hay datos que indican que la capacidad de caracterizar el rotavirus disminuye cuando el almacenamiento a -20°C dura varios años (O’Ryan et al. 1990, Unicomb et al. 1989). Se deben considerar en especial las condiciones de almacenamiento a largo plazo de las muestras de heces recogidas de los países endémicos respecto a la poliomielitis. Las muestras de heces tomadas para el estudio de rotavirus también pueden contener inadvertidamente poliovirus salvaje si se toman en los países endémicos. Tales muestras pueden representar la única fuente restante de poliovirus salvaje una vez que se ha alcanzado la meta de la Iniciativa de Erradicación de la

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Poliomielitis. Para prevenir la reintroducción de poliovirus salvaje, dicha Iniciativa ha elaborado un Plan de Acción Mundial para la Contención de Laboratorio de Poliovirus Salvajes. El Plan de Acción describe las consideraciones de seguridad que los laboratorios deben tener en cuenta cuando almacenen muestras que se sabe que contienen o que podrían contener poliovirus salvaje (WHO Department of Vaccines and Biologicals, 1999). Se solicita a todos los laboratorios que tengan tales muestras que se registren en el Inventario Nacional de Laboratorios con Materiales de Poliovirus Salvajes de su país y que almacenen estos materiales en las condiciones descritas en el documento. Para mayor información, sírvase consultar el documento citado o contactar la Iniciativa de Erradicación de Poliomielitis, Departamento de Vacunas y Productos Biológicos de la OMS, CH 1211 Ginebra 27, Suiza (+41 22 791 4524/ 4372; [email protected]). Si es necesario almacenar las muestras temporalmente antes de colocarse en un congelador, estas deben refrigerarse a una temperatura de 4 a 8°C. La infectividad del rotavirus en heces y medio de cultivo es relativamente estable a estas temperaturas (Meng et al. 1987, Ramos et al. 2000). Si es necesario transportar las muestras antes de congelarse, se deben usar bolsas de hielo para mantenerlos a una temperatura de 4 a 8°C. No obstante, los rotavirus son relativamente estables en diversas condiciones; esto se aplica a algunas cepas almacenadas a temperatura ambiente en medio de cultivo (Meng et al. 1987). En consecuencia, aunque ocurra un contratiempo en el manejo, por ejemplo, en caso de que el almacenamiento de las muestras a temperatura ambiente dure más de cuatro horas, estas todavía pueden analizarse, aunque debe tenerse en cuenta la pérdida potencial de sensibilidad en los análisis posteriores. Si las muestras de heces también se analizan para determinar la presencia de agentes patógenos bacterianos o parasitarios, las muestras deben llevarse al laboratorio antes de que transcurran dos horas desde el momento de la toma y deben colocarse en los medios apropiados. Las normas especiales de toma, manejo y análisis de las muestras respecto a otros enteropatógenos deben obtenerse de otras fuentes. 4.4.3 Métodos para la detección del rotavirus Todas las heces recogidas deben analizarse para determinar la presencia de antígeno rotavírico mediante un estuche para inmunoensayo enzimático comercial. Otros métodos de detección— microscopia electrónica, electroforesis de ARN y el uso de la reacción en cadena de la polimerasa—en general son más laboriosos, requieren un uso intensivo de recursos y exigen más adiestramiento. Por lo tanto, no se recomiendan para uso corriente en la vigilancia. Existen varios estuches de inmunoensayo enzimático para la detección rápida del rotavirus. Salvo la prueba de ID EIA, los estuches presentados en el cuadro 3 se han usado y evaluado ampliamente (Dennehy et al. 1990 y 1999, Lipson et al. 2001, Lipson y Zelinsky-Papez 1989, Sanchez et al. 1993). Se ha incluido la prueba de ID EIA porque tiene un formato conveniente y se utilizó en un estudio anterior (Wilhelmi et al. 1999).

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Cuadro 3. Estuches para inmunoensayo enzimático de rotavirus* para uso en estudios de vigilancia Producto Inmunoensayo enzimático cualitativo o cuantitativo de antígenos Premier Rotaclone® Inmunoensayo enzimático cualitativo de antígenos cualitativos Abbott Testpack® Inmunoensayo enzimático cualitativo de antígenos de rotavirus Pathfinder® Prueba de Rotavirus de ID EIA *

Fabricante Meridian Diagnostics, Inc., EUA Abbott Laboratories, EUA Sanofi Diagnostics Pasteur, Francia DAKO Diagnostics Ltd, Reino Unido

Formato

Número de pruebas en cada estuche

12 tiras de pocillo

48

Discos de reacción individual

20

Tubos individuales

50

12 tiras de pocillo

96

Nota: La lista anterior de productos y fabricantes de estuches para inmunoensayo enzimático de rotavirus no indica el aval especial de estos productos y/o fabricantes. Sírvase seguir cuidadosamente las instrucciones del fabricante cuando use estos productos.

El cuadro 3 no es una lista completa de las pruebas disponibles pero, en general, presenta los estuches que tienen sensibilidad y especificidad comparables y están disponibles ampliamente. Cada sitio debe consultar con el laboratorio más cercano para obtener más información acerca de los estuches y su disponibilidad local. Lo mejor es usar el estuche de un solo fabricante durante todo el estudio para que los datos sean comparables y uniformes. Una vez que se ha terminado la detección de antígenos, las heces y la suspensión de heces restantes deben almacenarse a aproximadamente -20°C, a menos que haya que estudiar extractos de inmediato con análisis de serotipos. En este caso, las suspensiones pueden mantenerse a una temperatura de 4 a 8°C durante unos cuantos días. 4.5 Análisis de datos El primer paso en el análisis de datos debe ser caracterizar los casos notificados de diarrea por rotavirus por persona, lugar o fecha respecto a los niños que pertenecen a la población de referencia definida al comienzo de la vigilancia. El análisis especial debe cubrir los siguientes puntos. 1. El número de hospitalizaciones por diarrea en niños menores de 5 años de edad. 2. El porcentaje de hospitalizaciones por diarrea en niños menores de 5 años de edad. 3. La distribución de las hospitalizaciones a causa de diarrea por etiología, incluida la diarrea por rotavirus. 4. El porcentaje de hospitalizaciones asociadas con la diarrea causada por rotavirus. 5. Las tasas de hospitalizaciones asociadas con diarrea y rotavirus por 1.000 niños por año en la población objeto de vigilancia en total y por grupos de edad de 0-2, 3-5, 6-8, 9-11, 12-17, 18-23 y 24-59 meses. 6. Los porcentajes de hospitalizaciones por diarrea asociada con rotavirus por grupos de edad de 0-2, 3-5, 6-8, 9-11, 12-17, 18-23 y 24-59 meses. 7. Los números y los porcentajes de hospitalizaciones por diarrea y por diarrea por rotavirus por mes del año.

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8. La mediana y el intervalo de duración de la estadía en el hospital respecto a todas las hospitalizaciones por diarrea y por diarrea por rotavirus. 9. El número y la tasa de defunciones asociados con diarrea por rotavirus. 10. El cálculo de los datos anteriores por año de vigilancia. 4.6 Monitoreo de la calidad de los datos El examen periódico de los datos recopilados puede ayudar a detectar los problemas relativos a la recopilación de datos, la inscripción de pacientes o la toma o el manejo de muestras. Algunos signos de que tal vez existan problemas en los procedimientos de estudio se indican a continuación. Número inferior al previsto de sujetos estudiados para determinar la presencia de rotavirus Los datos recopilados antes del estudio relativos al número de hospitalizaciones por gastroenteritis aguda en niños menores de 5 años de edad por mes deben indicar, respecto a cada sitio, cuántos niños aproximadamente puede esperarse que se hospitalicen durante el período de estudio. Si el número de niños inscritos en el estudio, es decir, los niños con diarrea aguda (casos presuntos) está por debajo de 75% del número previsto esperado en dos meses consecutivos, esto puede indicar que los procedimientos para la búsqueda de casos son inadecuados. El número previsto puede calcularse como el número promedio de ingresos por gastroenteritis por mes durante los tres años anteriores, en el supuesto de que no hay ningún cambio importante de las tendencias de remisión o del tamaño de la población. Si, sin embargo, se producen tales cambios, deben verificarse los métodos para detectar nuevos ingresos. Menos del 15% de los niños son positivos frente al rotavirus. Dado que la mayoría de los estudios hospitalarios han detectado infección rotavírica en 20-50% de los niños ingresados por diarrea aguda, una tasa de detección inferior al 15% puede indicar la presencia de un problema. Una tasa de detección inferior al 15% debe hacer que los investigadores se planteen las siguientes preguntas: 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8.

¿Está el sistema de vigilancia pasando por alto los grupos de edad más temprana? ¿Es suficiente la cantidad de heces recogida? ¿No son óptimos los procedimientos de manejo de muestras de heces? ¿Hay problemas con el uso de estuches para la prueba de inmunoensayo enzimático? ¿Han caducado los reactivos de los estuches para la prueba de inmunoensayo enzimático? ¿Se están sometiendo a prueba las heces en el momento oportuno? ¿Es adecuado el almacenamiento de las muestras? ¿Se ha adiestrado adecuadamente al personal?

Dado que puede esperarse que muchos entornos tengan puntos máximos y mínimos estacionales en la circulación del rotavirus, la tasa de detección en la que se deben investigar problemas puede reducirse en algunos meses. Los brotes de otros agentes entéricos en una zona objeto de vigilancia pueden producir una disminución de la proporción de muestras positivas frente al rotavirus, pero el número absoluto de resultados positivos no debe cambiar notablemente.

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4.7 Duración de la vigilancia En condiciones ideales, la vigilancia debe realizarse por lo menos durante dos años completos para evaluar las variaciones anuales y estacionales de la carga de morbilidad. Una vez que la vacuna antirrotavírica esté disponible, tal sistema debe introducirse por lo menos durante un año completo antes de la introducción de la vacuna, a fin de proporcionar un cálculo fiable del punto de comparación en el que se va a basar el cálculo de la eficacia de la inmunización contra el rotavirus.

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5. Vigilancia y caracterización de cepas

La información sobre la prevalencia de cepas de rotavirus circulantes es importante para evaluar la repercusión probable de la vacuna y para comprender las razones de cualquier fracaso que pueda tener el programa. En cada entorno donde se realiza la vigilancia de rotavirus, se debe obtener información acerca de las cepas de rotavirus locales. En un sitio dado sería aconsejable efectuar la serotipificación de las cepas con la ayuda de expertos y laboratorios locales, participar en una red de vigilancia de cepas regional (véase el anexo 4) y/o colaborar con un laboratorio de referencia internacional. 5.1 Antecedentes de los métodos de caracterización de cepas Los estudios clínicos y epidemiológicos del rotavirus han dependido de la disponibilidad de métodos sensibles para detectar rotavirus en las muestras fecales obtenidas de niños infectados. La labor inicial se realizó mediante microscopia electrónica. Sin embargo, la elaboración de inmunoensayos, pruebas de látex y la electroforesis han hecho que el diagnóstico sea factible en todo el mundo. Estas valoraciones son rápidas, sensibles, específicas, de bajo costo y fáciles de realizar, y pueden usarse en entornos más sencillos de laboratorio. La sensibilidad de los medios de diagnóstico corrientes es alta dado que el número de virus excretado por un niño con diarrea por rotavirus (aproximadamente 1010-1012 virus por gramo de heces) es mucho mayor que el límite de detección de aproximadamente 107 virus por gramo de heces establecido para el inmunoensayo enzimático. El virus puede cultivarse a partir de las muestras de heces, y se dispone de métodos de detección molecular, por ejemplo, la hibridación de mancha y la reacción en cadena de la polimerasa de transcripción inversa (RT-RCP), para estudios especiales pero no se necesitan para el diagnóstico corriente. Dado que los genes que codifican las dos proteínas asociadas con la neutralización se segregan independientemente, se ha adoptado un sistema de serotipificación dual para representar las especificidades de serotipo de VP7 (G) y VP4 (P) (Gentsch et al. 1996). Los serotipos G se determinan empleando un inmunoensayo enzimático con cuatro anticuerpos monoclonales dirigidos a epítopos específicos de serotipos en la proteína VP7 de los cuatro tipos G comunes. Los serotipos G pueden predecirse con métodos moleculares, como RT-RCP, hibridación con sondas de oligonucleótidos y secuenciación de nucleótidos. Los serotipos P son difíciles de determinar con métodos tradicionales de neutralización vírica y, aunque se han descrito inmunoensayos que incorporan anticuerpos monoclonales (Coulson 1993, Masendycz et al. 1997, Padilla-Noriega et al. 1993 y 1998), no se han aplicado ampliamente a la serotipificación de P. En consecuencia, los genotipos P se definen sobre la base de las diferencias predichas de aminoácidos y se comparan con cepas de serotipo P conocido. Este método se correlaciona con la neutralización vírica, y los virus que tienen una semejanza de más de 89% de la secuencia de aminoácidos de VP4 generalmente son indistinguibles desde el punto de vista serológico (Gorziglia et al. 1990). Se han observado WHO/V&B/02.15

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excepciones a estas correlaciones (Hoshino et al. 1998, Li et al. 1996). Sobre la base de la correlación entre el serotipo y la secuencia de aminoácidos, se han elaborado sondas e iniciadores específicos de genotipos para determinar los genotipos P mediante RT-RCP y métodos de hibridación (Gentsch et al. 1992). 5.2 Selección de muestras para caracterización adicional Se debe escoger una submuestra de heces positivas frente al rotavirus, obtenidas en la vigilancia ordinaria, para caracterización adicional. El tipo y el tamaño de la muestra dependen del número de pruebas positivas, de los recursos de la institución en cuestión, del número y la heterogeneidad de los hospitales participantes, de la variabilidad de las cepas en estudios anteriores y de factores de otra índole. Todos los hospitales que forman parte del sistema de vigilancia deben contribuir con muestras de heces positivas frente al rotavirus para caracterización adicional a fin de mejorar la representatividad del sistema. Se deben tomar muestras para el examen a lo largo del año. Solo se deben elegir muestras que tengan un volumen adecuado para realizar varias pruebas (más de 3 ml) y evitar que se acabe el material antes de terminar las pruebas. Por último, la selección debe ser lo más aleatoria y estandarizada posible para reducir al mínimo el sesgo de selección. La decisión en cuanto a cuáles muestras se van a estudiar podría tomarse a fines de cada año de vigilancia basándose en la distribución mensual y específica de la edad de las cepas y las consideraciones anteriores. 5.3 Métodos de caracterización de cepas Con mayor frecuencia, los rotavirus se caracterizan respecto a sus proteínas VP7 (G) y VP4 (P). Estos son los antígenos víricos a los que se dirigen anticuerpos neutralizantes y son la base de la nomenclatura de rotavirus. Las vacunas antirrotavíricas que se están elaborando se han diseñado para inducir protección contra los virus con tipos G y P comunes, por lo cual el conocimiento de los tipos prevalentes puede resultar importante para las decisiones sobre el uso de vacunas. Se han utilizado ampliamente dos métodos principales para la tipificación: serotipificación con anticuerpos monoclonales para determinar la proteína G y RT-RCP para identificar los tipos G y P. En una de las estrategias de tipificación, las cepas primero se serotipifican respecto a G mediante el inmunoensayo enzimático con anticuerpos monoclonales específicos de tipos frente a los serotipos predominantes (generalmente G1-G4), y posiblemente frente a otras cepas, según datos locales anteriores. Por ejemplo, se ha observado que los virus G5, G8, G9 y G10 son muy comunes en algunos países y los G6 y G12 también se han detectado en diversos sitios. Se han producido anticuerpos monoclonales frente a los tipos comunes y los tipos infrecuentes G5, G6, G8 y G10, junto con métodos para su uso (Coulson et al. 1987, Taniguchi et al. 1987). Los investigadores pueden esperar tipificar respecto a G el 50-80% de las cepas con anticuerpos monoclonales solos. Las muestras almacenadas durante el período mínimo de tiempo antes del análisis han producido el porcentaje más alto de cepas tipificables, probablemente porque la cápside exterior se degrada lentamente durante el almacenamiento y con el tiempo los anticuerpos monoclonales específicos de serotipos ya no pueden formar enlaces (Matson et al. 1990). La congelación y descongelación de las heces también pueden reducir la capacidad de serotipificar los rotavirus con anticuerpos monoclonales. Las cepas que no son tipificables mediante anticuerpos monoclonales deben genotipificarse con RT-RCP y técnicas de hibridación (Das et al. 1994, Gentsch et al. 1992,

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Gouvea et al. 1990, Gunasena et al. 1993). El análisis de cepas no tipificables con estos métodos ha sido importante para identificar cepas infrecuentes que podrían desempeñar una función en las estrategias de vacunación (Griffin et al. 2000, Unicomb et al. 1999). La segunda estrategia, que es la que recomendamos, es tipificar las muestras exclusivamente mediante RT-RCP. En la primera estrategia, es decir, la serotipificación con anticuerpos monoclonales, el 20-50% de las muestras analizadas siguen siendo no tipificables y posteriormente tienen que volverse a analizar con métodos de genotipificación, independientemente del cuidado con que se han tomado y almacenado las muestras. Por consiguiente, es probable que sea más fácil que la mayoría de los laboratorios establezcan un solo método de tipificación, es decir, la RT-RCP. Además, la genotipificación con RT-RCP ha resultado sumamente eficaz en algunos entornos, y permite la tipificación del 90-95% de las cepas (Bon et al. 2000, Griffin et al. 2000, IturrizaGomara et al. 1999, Ramachandran et al. 1998), y este enfoque se requiere para la genotipificación que recomendamos respecto a P de un subconjunto representativo de cepas. En cuanto al subconjunto de cepas genotipificadas respecto a P, también deben estar representados los serotipos G infrecuentes. Las cepas que tienen tipos G y/o P infrecuentes pueden analizarse adicionalmente con electroforesis de geles de poliacrilamida, que ayuda a comprender el grado de diversidad entre las cepas mediante la determinación de las características de migración del ARN (larga frente a corta). Una serie completa de protocolos de caracterización de cepas con detalles de las fuentes de reactivos, incluidos algunos reactivos limitados como los iniciadores de RT-RCP, puede obtenerse dirigiéndose al Dr. Jon Gentsch, Centro Colaborador de la OMS para Rotavirus y Agentes de la Gastroenteritis Vírica, Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, 1600 Clifton Road, N.E., MailstopG-04, Atlanta, GA 30333, EUA (correo electrónico: [email protected]; Fax: + 1 404 639 3645).

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6. Otros temas

6.1 Función del coordinador de la vigilancia En cada estudio se debe asignar un coordinador que se encargue de la ejecución y el monitoreo del sistema y de la redacción de informes. En los sitios que llevan a cabo la vigilancia (por ejemplo, laboratorio, hospital, ministerio de salud) el coordinador debe designar a personas para que se encarguen de recopilar los datos. El coordinador debe contactar periódicamente los sitios, por ejemplo a intervalos semanales, para cerciorarse de que se está llevando a cabo la recopilación fidedigna de datos, y debe visitar los sitios, por ejemplo a intervalos mensuales, para determinar si se están manteniendo registros completos. También debe cerciorase de que se obtiene la información que falta y de que se corrige la información y, si fuera posible, debe supervisar la entrada de datos en una base de datos computadorizada para facilitar el análisis. 6.2 Vigilancia de otros resultados La vigilancia hospitalaria de la gastroenteritis por rotavirus probablemente sea el tipo más práctico de vigilancia en muchos entornos. Sin embargo, en algunas situaciones la vigilancia de otros resultados o el uso de otros métodos puede ser aconsejable. Por ejemplo, la vigilancia domiciliaria o la vigilancia de casos de gastroenteritis pediátrica que se presentan en los consultorios de la comunidad puede considerarse en algunos entornos. El uso cada vez mayor de servicios prolongadas en los departamentos de rehidratación hospitalarios, en vez de ingresar a los niños con gastroenteritis, puede requerir la inclusión de estos consultorios en la vigilancia de la enfermedad grave. Se ha descrito el uso de bases de datos codificadas por la CIE para calcular las hospitalizaciones y la mortalidad asociadas con el rotavirus, y esto es apropiado para entornos donde esos datos están disponibles (Parashar et al. 1998 y 1999). Cuando los recursos son insuficientes para llevar a cabo la vigilancia hospitalaria según se describe en este protocolo, sería apropiado participar en una red de vigilancia de cepas de rotavirus regional (véase el anexo 4). Dado que el resultado más apropiado que va a considerarse puede variar de un sitio a otro, se deben examinar las tendencias de tratamiento locales en cada sitio antes de empezar la vigilancia. El cálculo de la mortalidad asociada con el rotavirus puede ser particularmente importante para establecer prioridades de salud pública. Esta puede calcularse en entornos donde se dispone de información sobre datos de mortalidad mensual específicos de la edad junto con algunos datos específicos de síndromes (obtenidos, por ejemplo, mediante autopsias verbales) combinados con datos de vigilancia hospitalaria de la fracción de rotavirus. Recientemente se ha notificado el uso de este método en Guinea-Bissau (Molbak et al. 2001).

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6.3 Inclusión de datos sobre costos y uso de recursos Considerando que una meta implícita de la vigilancia es dirigir la política pública y los recursos de salud apropiadamente, sería aconsejable que un sistema de vigilancia recopilara datos sobre los costos relacionados con el rotavirus, ya sea en recursos o en dinero invertido en el tratamiento y la atención de los niños enfermos. Esto es particularmente útil en los países donde la mortalidad por rotavirus es baja pero las tasas de hospitalización son altas. Los costos que se van a estudiar dependen del entorno de la vigilancia, los intereses del organismo que recopila o vigila los datos y el lugar donde se recopilan los datos. Por ejemplo, si un ministerio de salud está a cargo de financiar los hospitales que atienden a los niños que padecen enfermedad rotavírica, puede ser útil recopilar los datos relacionados con los costos monetarios asociados con la dotación de personal y los materiales para la atención de estos niños en los hospitales. La información sobre los costos asociados con el rotavirus puede usarse para tomar decisiones acerca del costo-beneficio de la introducción de vacunas. Se están elaborando normas para estudios de costos de la gastroenteritis por rotavirus. 6.4 Oportunidad para colaboración y redes regionales Una vez que se establece un estudio de vigilancia hospitalaria, sería conveniente que varios países coordinaran las actividades y formaran un grupo regional de vigilancia (véase el anexo 4). Las ventajas de tal colaboración incluyen la posibilidad de compartir recursos (por ejemplo, al organizar un laboratorio regional de vigilancia de cepas), aprender más acerca de la epidemiología de la enfermedad rotavírica y comparar datos con miras a determinar las mejores estrategias preventivas posibles. Además, pueden surgir oportunidades de investigación. Por último, organismos como la OMS y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos podrían colaborar o proporcionar servicios de consulta técnica para algunas actividades, como pruebas de laboratorio y diseño y ejecución de la vigilancia (véanse las direcciones de contacto en el recuadro a continuación). Direcciones Dr. Duncan Steele Departmento de Vacunas y Productos Biológicos Organización Mundial de la Salud Ginebra 27 CH-1211 Suiza Correo electrónico: [email protected] - Fax: 41 22 791-4860 Dr. Joseph Bresee Centro Colaborador de la OMS para Rotavirus y los Agentes de la Gastroenteritis Vírica Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades 1600 Clifton Road, N.E., MS G-04 Atlanta, GA 30333, USA Correo electrónico: [email protected] - Fax: +1 404 639-3645

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Anexo 1: Ejemplos de formularios de datos para el análisis de estudios anteriores sobre la diarrea por rotavirus Cuadro A. Lista de estudios locales anteriores de la diarrea por rotavirus

Ubicación y entorno del estudio

Duración del estudio

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Intervalo de edades de los sujetos (meses)

Prueba usada para detectar rotavirus

Resultados de la prueba Número (%) de Número de muestras muestras positivas frente analizadas al rotavirus

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Cuadro B. Hospitalizaciones específicas de las edades por gastroenteritis asociada con rotavirus en niños de 0 a 59 meses de edad Grupo de edad (meses)

Número de hospitalizaciones por gastroenteritis

Número (%) de hospitalizaciones por gastroenteritis asociada con rotavirus

Número acumulativo (%) de hospitalizaciones por gastroenteritis por rotavirus

0-2

3-5

6-8

9-11

12-17

18-23

24-35

36-47

48-59

Total

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Anexo 2: Formulario del informe de un caso de diarrea Hospital informante: _________________________

Expediente médico No.:___________________

Fecha del ingreso: ____/____/____ (día/mes/año)

Información del paciente Apellido: ___________________________________

Nombre: ________________________________

Dirección: __________________________________ Ciudad: ____________________ Distrito: __________ Edad (meses): _______ Fecha de nacimiento ___/___/___ (día/mes/año) Sexo: M F (marcar con un círculo la respuesta apropiada) Información clínica Temperatura: __________ °C Vómito: ______ (Sí / No)

No. de episodios/24 h: ________

Duración (días): ________________

Diarrea: ______ (Sí / No)

No. de episodios/24 h: ________

Duración (días): ________________

Resultado Fecha de alta o muerte: _____/_____/_____ (día/mes/año) Información del laboratorio Fecha de toma de la muestra de heces: _____/_____/_____ (día/mes/año) ¿Se identificaron bacterias en las heces? _____ (Sí / No) En caso afirmativo, ¿cuáles bacterias? ________ ¿Se identificaron parásitos en las heces? _____ (Sí / No) En caso afirmativo, ¿cuáles parásitos? ________ Respecto al rotavirus, sírvase responder lo siguiente: ¿Se identificó el rotavirus en las heces? ______ (Sí / No) En caso afirmativo, ¿con cuál método? _______ ¿Cuál fue el serotipo G (si se conoce)? ______________________________________________________

Persona que llenó el formulario: Nombre: ___________________________________ Firma: _______________________________________ Fecha del informe: _____/_____/_____ (día/mes/año)

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Anexo 3: Ejemplo del libro de registro de muestras de heces

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No. de identif.

Fecha de recibo (día/mes/año)

Nombre paciente

Edad (meses)

Cantidad calculada de heces (gramos)

Resultados del tamizaje de heces Análisis de bacterias

Análisis de parásitos

Inmunoensayo enzimático de rotavirus

Caracterización de heces positivas frente al rotavirus Tipo E

Serotipo G

Genotipo G

Ubicación del almacenamiento de extractos de heces

Ubicación del almacenamiento de muestras

__/__/__ __/__/__ __/__/__ __/__/__ __/__/__ __/__/__ __/__/__ __/__/__ __/__/__ __/__/__ __/__/__ __/__/__ __/__/__ __/__/__ __/__/__ __/__/__ __/__/__ __/__/__

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Anexo 4: Vigilancia de laboratorio centinela regional del rotavirus

Un componente de laboratorio es esencial para cualquier actividad de vigilancia de rotavirus. Este puede incluir el apoyo solamente para un sistema hospitalario o puede incluir una red de laboratorios que notifica detecciones de rotavirus y un pequeño volumen de datos demográficos o de caracterización de cepas. El análisis que aparece a continuación se refiere a una red de laboratorios que notifica principalmente datos de detección. Sin embargo, sería útil con respecto al establecimiento de un componente de laboratorio de cualquier sistema, por ejemplo, la vigilancia hospitalaria centinela. Selección de los laboratorios Una red de laboratorios que notifique datos sobre el número de detecciones semanales de rotavirus podría usarse para evaluar las tendencias temporales y geográficas de la actividad de rotavirus en una región dada. Se debe hacer todo lo posible para que los laboratorios participantes sean representativos geográficamente, que procesen un número suficiente de muestras de heces cada mes y que usen métodos con sensibilidades y especificidades similares para la detección del rotavirus a fin de que los datos que proporcionen sean robustos y comparables. Si fuera posible, los laboratorios participantes deberían estar asociados con un hospital pediátrico o general para que los datos de laboratorio puedan vincularse con información clínica sobre los niños cuyas muestras de heces contienen rotavirus. Sistema de vigilancia Los laboratorios participantes deben usar un formulario de informe de casos para hacer un registro semanal del número total de muestras fecales procesadas, el tipo de prueba realizada (por ejemplo, prueba de detección rápida de antígenos, microscopia electrónica) y el número de muestras que dieron resultados positivos frente al rotavirus (véase el ejemplo de un formulario del informe de laboratorio de un caso). Aunque sería conveniente tener información demográfica sobre un subconjunto de pacientes que incluya edad, sexo, gravedad de la enfermedad y ubicación (es decir; si se trata de un paciente ambulatorio u hospitalizado), puede ser difícil obtenerla debido al trabajo adicional que tendría que realizar el personal de laboratorio y porque algunos laboratorios de referencia no pueden tener acceso a los datos en cuestión. Incluso sin información demográfica, los datos sobre el número de detecciones mensuales de rotavirus deben ser suficientes para evaluar las tendencias geográficas y temporales de la actividad del rotavirus. Para mejorar la comunicación, los laboratorios podrían proporcionar información semanal mediante un sistema automatizado de información telefónica o un sistema computadorizado en los países donde estos mecanismos estén disponibles.

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Análisis de datos Respecto a cada laboratorio debe hacerse un examen de los indicadores de la actividad del rotavirus, incluido el número de muestras fecales procesadas, el número de detecciones de rotavirus y el porcentaje de muestras positivas frente a este. Para examinar las tendencias estacionales se deben analizar las tasas de detección mensual o semanal de dicho virus. En las regiones donde el rotavirus presenta un carácter estacional diferenciado se debe definir el punto máximo de su actividad como las dos semanas consecutivas con el número mayor de detecciones del virus. El inicio de la estación del rotavirus debe definirse como la primera semana en la que el número de detecciones del virus excede el número medio de las detecciones semanales de todo el año. La duración de la temporada de rotavirus debe definirse como el número de semanas durante las cuales las detecciones exceden la mediana semanal. Las diferencias espaciales de la distribución cronológica de la actividad estacional del rotavirus deben examinarse mediante la evaluación de la distribución cronológica de su actividad máxima en cada sitio. Estas podrían trazarse como mapas topográficos mediante programas avanzados de computación. Caracterización de cepas La caracterización de las cepas del rotavirus prevalente localmente antes de emprender un programa de vacunación, generalmente mediante la serotipificación, es útil para evaluar la repercusión probable de una vacuna y la eficacia de un programa, y para comprender los motivos potenciales por los que el programa podría fracasar. La caracterización de cepas requiere personal de laboratorio capacitado y equipo especial, y necesita un uso relativamente intensivo de recursos. Por consiguiente, no es de esperarse que todos los sitios de vigilancia puedan incorporarla en sus sistemas localmente o que toda muestra positiva frente al rotavirus pueda ser objeto de caracterización adicional. No obstante, existe la posibilidad de establecer colaboraciones o redes regionales que permitan que otros laboratorios interesados caractericen las cepas. Selección de muestras para caracterización adicional Se debe elegir una muestra de heces positiva frente al rotavirus obtenida en la vigilancia hospitalaria o basada en el laboratorio para la caracterización adicional. El tipo y el tamaño de la muestra dependen del número de pruebas positivas, los recursos de la institución en cuestión, el número y la heterogeneidad de los sitios de vigilancia, la variabilidad de las cepas en estudios anteriores y factores de otro tipo. Se deben cubrir todos los sitios de un sistema de vigilancia para que los resultados sean lo más representativos posible. Se deben examinar muestras tomadas a lo largo del año. Deben elegirse solo las muestras que tengan un volumen lo suficientemente grande para realizar varias pruebas y evitar que se acabe el material antes de terminar la prueba adecuada. La selección debe ser lo más aleatoria y estandarizada posible para disminuir el sesgo de selección y debe ser sencilla para evitar la pérdida de datos y lograr el cumplimiento. Por ejemplo, un sitio podría incluir las tres primeras heces positivas frente al rotavirus cada mes en cada laboratorio u hospital participante.

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Repaso de los métodos Con mayor frecuencia, los rotavirus se caracterizan respecto a sus proteínas VP7 (G) y VP4 (P). Estos son los antígenos víricos a los que se dirigen anticuerpos neutralizantes y son la base de la nomenclatura de rotavirus. Además, las vacunas que se están elaborando se han diseñado para inducir protección contra los virus con tipos G y P específicos, por lo cual el conocimiento de los tipos prevalentes puede resultar importante para la toma de decisiones sobre la vacuna óptima para uso local. La caracterización local de cepas debe incluir la serotipificación respecto a G mediante el inmunoensayo enzimático con anticuerpos monoclonales específicos de tipos frente a los serotipos predominantes (generalmente G1-G4) y posiblemente frente a otras cepas, según datos locales anteriores. Dado que la tipificación respecto a P requiere el uso de la reacción en cadena de la polimerasa y la hibridación de sondas, puede ser demasiado difícil de realizar respecto a todas las muestras positivas frente al rotavirus analizadas. Sin embargo, debe considerarse cuando se trata de un subconjunto. Otro método común para caracterizar los rotavirus es la electroforesis de geles de poliacrilamida, que puede incluirse en un algoritmo de prueba, aunque probablemente es menos útil que la serotipificación respecto a G.

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Ejemplo del formulario de datos para uso en la vigilancia de laboratorio

Sistema de notificación de laboratorio sobre el rotavirus: informe semanal Número de identificación del laboratorio: ________ Semana de vigilancia Fecha de Fecha de inicio conclusión

Prueba usada (Tipo de prueba y fabricante)

Número de pruebas realizadas

Número de resultados positivos frente al rotavirus

__/__/__ __/__/__

__/__/__ __/__/__

__/__/__ __/__/__

__/__/__ __/__/__

__/__/__ __/__/__

__/__/__ __/__/__

__/__/__ __/__/__

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Protocolos para la vigilancia del rotavirus y la utilización de servicios de atención de salud para la gastroenteritis en niños

Parte II: Protocolo genérico para una encuesta comunitaria sobre la utilización de servicios de atención de salud para la gastroenteritis en niños menores de 5 años de edad

Richard B. Biritwum Departmento de Salud Comunitaria Facultad de Medicina de Ghana, Accra, Ghana Joseph Bresee Centro Colaborador de la OMS para Rotavirus y los Agentes de Gastroenteritis Vírica Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, Atlanta, EUA

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1. Introducción

El rotavirus es una causa principal de diarrea aguda en los niños de todo el mundo y una causa principal de defunciones por diarrea en la primera infancia (De Zoysa y Feachem 1985, Miller y McCann 2000). Las mejoras del saneamiento y la calidad de los alimentos y el agua no han logrado cambiar la incidencia de la infección rotavírica en muchos países. Se considera que el uso de vacunas constituye la intervención que tiene probabilidades de prevenir la enfermedad, y varias vacunas antirrotavíricas posibles se están sometiendo a pruebas clínicas (Vaccines and Biologicals 2000). Con miras a preparar a los países para que tomen decisiones sobre la introducción de nuevas vacunas antirrotavíricas, en la parte I de este documento se describe un método para la vigilancia hospitalaria de la gastroenteritis por rotavirus en niños menores de 5 años de edad. Como complemento para la vigilancia hospitalaria, es importante determinar las tendencias de utilización de hospitales por parte de las personas que se ocupan de los niños con diarrea grave en las zonas de captación. Se ha notificado que los comportamientos de búsqueda de atención y los tratamientos para los niños con enfermedades diarreicas varían considerablemente de un país a otro. Las encuestas recientes indican una mayor tendencia a buscar atención para la diarrea fuera del hogar (Mururi et al. 1996). Por esta razón, es importante conocer los entornos en los que se recibe atención para la gastroenteritis y las actitudes y prácticas de la población respecto a la gastroenteritis pediátrica y su tratamiento cuando se trata de diseñar el mejor estudio posible de la carga de morbilidad rotavírica y comparar los datos entre los estudios en diferentes entornos.

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2. Objetivos

La finalidad principal de esta encuesta comunitaria es determinar la proporción de niños con diarrea grave que reciben tratamiento en hospitales que se han propuesto para que participen en un estudio de vigilancia de gastroenteritis por rotavirus. Esta información proporciona un medio de determinar si ciertos hospitales serían sitios apropiados para tal vigilancia. Puesto que la meta de la vigilancia hospitalaria es captar casos graves de gastroenteritis por rotavirus que ocurren en niños menores de 5 años de edad, las tendencias de búsqueda de atención de la población pertinente son un indicador importante de la idoneidad de los entornos para actividades de vigilancia. La encuesta está diseñada para revelar i) qué medidas adoptaron las madres cuyos hijos padecían diarrea grave durante un período determinado de un mes antes de la encuesta; y ii) qué harían las madres si sus hijos sufrían de diarrea grave. Los resultados de esta encuesta ofrecerán un cálculo de la proporción de la gastroenteritis en niños menores de 5 años de edad cuya enfermedad pasaría inadvertida por un sistema de vigilancia hospitalaria. Esta información puede usarse para ajustar los datos hospitalarios y representar mejor la carga verdadera de morbilidad en la comunidad.

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3. Métodos

3.1 Diseño del estudio La encuesta usa un procedimiento de muestreo por conglomerados para seleccionar los hogares dentro de la zona de referencia de los hospitales propuestos para el estudio. La madre (u otra persona principal que se ocupa del niño) de un niño elegible se selecciona para que participe en la entrevista con un cuestionario estándar (anexo 1). La técnica de muestreo por conglomerados permite muestrear un número pequeño de miembros de la población destinataria al tiempo que se proporcionan datos que son estadísticamente válidos. Es necesario conocer la zona de captación de los hospitales propuestos para el estudio, el número de unidades de muestreo dentro de la zona de captación y el tamaño de la población en cada unidad de muestreo. La zona de referencia o de captación hospitalaria servirá de marco de muestreo. Para muchos hospitales, la zona de captación geográfica puede definirse administrativamente con un mapa disponible para mostrar las zonas administrativas donde reside la población de captación. Cuando la zona de captación hospitalaria no está claramente definida, el investigador tendrá que considerar factores como la distancia desde los hospitales o las direcciones que aparecen en los registros de los niños ingresados a los hospitales propuestos para el estudio durante un período especificado. Una vez que se ha definido el marco de muestreo, el investigador tendrá que determinar todas las unidades de muestreo identificables dentro de esa zona geográfica. Las unidades de muestreo pueden definirse de diversas maneras: la definición de una unidad de muestreo depende en última instancia del tipo de información disponible localmente. Ejemplos de unidades de muestreo de encuestas anteriores incluyen manzanas de la ciudad en zonas urbanas, aldeas en zonas rurales, zonas de censo, vecindarios y otros distritos administrativos. Dentro del marco de muestreo, cada zona debe incluirse en una de las unidades de muestreo. El mapeo del marco de muestreo y de las unidades de muestreo ayudará a evitar que se pasen por alto zonas geográficas. Para este protocolo genérico hemos seleccionado un ejemplo adaptado (con algunas modificaciones) de una zona submetropolitana de Accra, Ghana, atendida por un hospital público grande. Esta zona geográfica es el marco de muestreo de la encuesta. Dentro del marco de muestreo hay 16 bloques administrativos, que son las unidades de muestreo para el estudio. La figura 1 ilustra un mapa con el marco de muestreo de la encuesta, la ubicación del hospital (marcado con una “H”) y las 16 unidades de muestreo. Es necesario conocer el cálculo más actual de la población respecto a cada unidad de muestreo. Si ha habido un censo reciente, esto será fácil. En la práctica, esto puede ser difícil si ha transcurrido mucho tiempo desde que se efectuó el último censo. Lo principal es cerciorarse de que los tamaños relativos de las unidades de muestreo sean aproximadamente correctos.

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Figura 1. Mapa del marco de muestreo de la encuesta y las 16 unidades de muestreo; la “H” indica el hospital (VER PÁGINA SIGUIENTE) 3.2 Tamaño de la muestra La encuesta bien establecida de cobertura del PAI de 30 conglomerados usa un tamaño de la muestra de 210 niños, es decir, 30 conglomerados de siete niños cada uno (Expanded Programme on Immunization 1991, Henderson y Sundaresan 1982, Lemeshow y Robinson 1985). Esto se basa en un nivel previsto de cobertura de vacunación de 50%, una precisión de 10% y un nivel de confianza de 95%. Se han aplicado varias modificaciones del procedimiento a diferentes situaciones (Malilay et al. 1996). En la presente encuesta se supone que la prevalencia de la diarrea grave en una población de niños menores de 5 años de edad es 30% y que 90% de las madres llevarían a sus hijos con diarrea grave al hospital. Para una precisión de 5% y un nivel de confianza de 95%, se necesita un tamaño de la muestra de 600. Se presentan detalles adicionales del cálculo del tamaño de la muestra en el anexo 2. El tamaño de la muestra de 600 se cubrirá con entrevistas de 20 madres en cada uno de los 30 conglomerados. 3.3 Selección de 30 conglomerados Se debe trazar un cuadro con cuatro columnas con el nombre de cada unidad de muestreo en la primera columna y el tamaño de la población o el tamaño calculado de la población en la segunda columna (véase el cuadro 1). La tercera columna es para la población acumulativa, que será calculada por el investigador. La cuarta columna indica los conglomerados particulares seleccionados para la encuesta sobre la base de un intervalo de muestreo (S) y una selección de un número aleatorio (N) entre 1 y el intervalo de muestreo.

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Figure 1. Map of showing the survey sampling frame and the 16 sampling units, H indicates the hospital

3.2

Sample size

The well-established EPI 30-cluster coverage survey uses a sample size of 210 children, i.e. 30 clusters of seven children each (Expanded Programme on Immunization 1991, Henderson and Sundaresan 1982, Lemeshow and Robinson 1985). This is based on an anticipated level of immunization coverage of 50%, a precision of 10% and a 95% confidence level. Several modifications of the procedure have been applied to different situations (Malilay et al. 1996).

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Cuadro 1. Lista de las unidades de muestreo dentro del marco de muestreo, con su población y población acumulativa Unidades de muestreo

Población

Población acumulativa

Chorkor

34 846

34 846

Zongo Inferior

17 904

54 750

Mamprobi

37 300

91 050

Laterbiokorshie

15 925

106 975

Línea Zamrama

12 145

119 120

Banana-inn

34 840

153 960

Zongo Superior

15 440

169 400

Línea del Ayuntamiento

12 082

181 482

Sukura/Rassia

12 875

194 357

Mabruk

18 717

213 074

Agege

10 582

223 656

Abose-Okai

10 807

234 463

Dansoman Antiguo

19 000

253 463

Mataheko

73 000

326 463

Korle Gonno

90 100

416 563

4 200

420 763

Gbebu

29 837

450 600

Total

450 600

Korle Bu

Conglomerados seleccionados para la encuesta

En el ejemplo dado en el cuadro 1 la población total del marco de muestreo es 450 600. El intervalo de muestreo S se obtiene al dividir la población total por 30. S = 450 600/30 = 15 020. Luego, el investigador deberá seleccionar un número aleatorio de una tabla de números aleatorios (anexo 3). Se seleccionan una columna y una fila aleatoriamente según las instrucciones. El número aleatorio de cinco dígitos que se encuentra en la intersección es el punto de partida. El primer número que queda entre 1 y el intervalo de muestreo se selecciona como N. En este ejemplo, seleccionamos aleatoriamente la columna 3 y la fila 21, con lo que obtuvimos el número 26 382 como punto de partida. En la misma fila 21, el primer número aleatorio a la derecha del punto de partida que es igual o inferior al intervalo de muestreo (S) es el 01100, ubicado en la columna 8.

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Por lo tanto, N = 1100. Los cálculos para seleccionar los 30 conglomerados se esbozan en el cuadro 2. El primero de los 30 conglomerados que se va a seleccionar está ubicado en la primera unidad de muestreo con una población acumulativa igual o superior a N. El segundo conglomerado está ubicado en la unidad de muestreo con una población acumulativa que contiene el número aleatorio más un intervalo de muestreo (N + S). El tercer conglomerado está ubicado en la unidad de muestreo cuya población acumulativa es igual o superior a (N + S + S). Los conglomerados restantes se seleccionan de la misma manera agregando el intervalo de muestreo a la cifra anterior y encontrando la unidad de muestreo correspondiente con una población acumulativa igual o superior a la suma calculada. Cuadro 2. Cálculos para la selección de los 30 conglomerados Número del conglomerado

Fórmula

Cálculo

Populación acumulativa

Ubicación del conglomerado

1

N

1100

1 100

Chorkor

2

N+S

1100 + 15 020

16 120

Chorkor

3

N+S+S

1100 + (2 * 15 020)

31 140

Chorkor

4

N+S+S+S

1100 + (3 * 15 020)

46 160

Zongo Inferior

5

N+S+S+S+S

1100 + (4 * 15 020)

61 180

Mamprobi

29

N + (28 * S)

1100 + (28 * 15 020)

421 660

Gbebu

30

N + (29 * S)

1100 + (29 * 15 020)

436 680

Gbebu

. .

El cuadro 3 recoge los resultados finales del procedimiento de selección de conglomerados. Cuando dos o más conglomerados están ubicados en una sola unidad de muestreo, como en Chorkor, Mamprobi, Laterbiokorshie, etc. en el ejemplo, será necesario subdividir la unidad de muestreo en el número de conglomerados esperados, que no debe superponerse.

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Cuadro 3. Los 30 conglomerados seleccionados para la encuesta Unidades de muestreo

Población

Población acumulativa

Conglomerados seleccionados para la encuesta

Chorkor

34 846

34 846

1,2,3

Zongo Inferior

17 904

54 750

4

Mamprobi

37 300

91 050

5,6

Laterbiokorshie

15 925

106 975

7,8

Línea Zamrama

12 145

119 120

Banana-inn

34 840

153 960

9,10,11

Zongo Superior

15 440

169 400

12

Línea del Ayuntamiento

12 082

181 482

13

Sukura/Rassia

12 875

194 357

Mabruk

18 717

213 074

Agege

10 582

223 656

Abose-Okai

10 807

234 463

16

Dansoman Antiguo

19 000

253 463

17

Mataheko

73 000

326 463

18,19,20,21,22

Korle Gonno

90 100

416 563

23, 24, 25, 26, 27, 28

4 200

420 763

Gbebu

29 837

450 600

Total

450 600

Korle Bu

14,15

29,30

En nuestro ejemplo hay varios conglomerados ubicados dentro de una sola unidad de muestreo. En esta situación, la unidad de muestreo deberá subdividirse y se deberá revisar el mapa. La figura 2 presenta un mapa que indica la ubicación de los 30 conglomerados; cuando se requería, se subdividieron las unidades de muestreo. Figura 2. Mapa de las ubicaciones de los 30 conglomerados dentro del marco de muestreo; la “H” indica el hospital (VER PÁGINA SIGUIENTE)

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In our example there are several clusters located within a single sampling unit. In this situation, the sampling unit will need to be subdivided, and the map revised. Figure 2 shows a map which indicates the location of all 30 clusters; where required, sampling units have been subdivided. Figure 2. Map showing the locations of the 30 clusters within the sampling frame, H indicates the hospital

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3.5 Selección del primer hogar En cada unidad de muestreo (o subdivisión de la unidad de muestreo) donde se ha seleccionado un conglomerado, se elige una casa aleatoriamente como el hogar inicial de la encuesta. Un hogar se define como un grupo de personas que viven y comen juntos. Una casa puede contener uno o más hogares. Para seleccionar el hogar inicial use los siguientes tres pasos. Paso 1: se busca una sola ubicación en el conglomerado seleccionado; este podría ser un cine, mercado, restaurante o sitio concurrido. Paso 2: se elige aleatoriamente uno de los caminos o rutas que unen la ubicación. Paso 3: se selecciona aleatoriamente la primera casa para la encuesta a lo largo del camino o la ruta que se seleccionó, en el lado izquierdo o derecho. 3.6 Selección aleatoria Se puede usar el método de papeleta para seleccionar el camino o la casa aleatoriamente. Si hay cuatro caminos o calles que conducen a la ubicación, se usan tiras de papel, cada una con el nombre de uno de los caminos escritos en ella. Las tiras de papel se colocan en un sobre para que no se vean los nombres y se le pide a alguien que seleccione una tira. El mismo método puede usarse para las casas en el camino seleccionado (por ejemplo, si hay nueve casas a lo largo de una longitud razonable del camino seleccionado, se puede seleccionar una de ellas como la casa inicial mediante una papeleta). Se realizan entrevistas en todos los hogares elegibles de la casa seleccionada mediante el cuestionario (anexo 1). 3.7 Población La población de estudio incluye a los niños menores de 5 años de edad (es decir menores de 60 meses) que son residentes dentro del marco de muestreo del estudio, que es la zona de captación dlos hospitales que se considera(n) para el estudio de vigilancia de rotavirus. 3.8 Marco cronológico Las preguntas de la encuesta son de dos tipos. Primero, se pregunta a las madres acerca de las enfermedades que han sufrido cualquiera de sus hijos menores de 5 años de edad y que han ocurrido durante el mes anterior. Segundo, se pregunta a las madres qué harían si su hijo presentara diarrea grave con deshidratación. La gastroenteritis por rotavirus en los niños tiende a ser estacional en las regiones templadas, y su incidencia máxima ocurre en el invierno. En las zonas tropicales, el carácter estacional del rotavirus es menos diferenciado, aunque a menudo ocurre un punto máximo leve en la estación seca (Biritwum et al. 1984, Molbak et al. 2001). Por consiguiente sería prudente que los investigadores consultaran a los pediatras de los hospitales propuestos para el estudio a fin de determinar cuándo ocurre la estación local de rotavirus. Si se lleva a cabo la encuesta durante la temporada alta habrá probabilidades de obtener más casos y las madres podrán recordar mejor los sucesos.

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3.9 Administración del cuestionario de la encuesta El cuestionario de la encuesta se reproduce en el anexo 1. Los datos recopilados incluyen información acerca del hogar y la estructura familiar, enfermedades diarreicas recientes en los niños menores de 5 años de edad que viven en el hogar, prácticas de atención para las enfermedades diarreicas y utilización de la atención de salud para la diarrea grave hipotética en los niños. Es probable que sea necesario modificar las preguntas a fin de que sean apropiadas para cada sitio. Sin embargo, para comparar los sitios, los investigadores deben tratar de adherirse a los elementos principales del cuestionario. En algunos países, por ejemplo, no pueden conocerse las fechas de nacimiento de los niños y tal vez sea necesario usar un calendario de eventos para calcular las edades. La primera pregunta de la encuesta se hace para determinar si vive algún niño menor de 5 años de edad en el hogar en cuestión. Si la respuesta es negativa, esto se debe marcar en el cuestionario y el entrevistador debe proceder al próximo hogar. Se usa un cuestionario nuevo para cada hogar, de modo que cada hogar, ya sea que tenga niños de la edad apropiada o no los tenga, tiene un cuestionario en la base de datos. No obstante, solo los cuestionarios que tienen que ver con niños menores de 5 años de edad cuentan como parte del total de 600 que se requiere. El cuestionario siempre debe administrarse a una madre o a la persona principal que se ocupa de los niños, ya que estas tienen muchas probabilidades de proporcionar los mejores datos para la encuesta. Si la madre o la persona principal que se ocupa de los niños no está disponible, esto se marca en el cuestionario y el entrevistador procede al próximo hogar. Se debe dejar un mensaje en cada hogar de donde no se ha obtenido ninguna respuesta, en el que se indique cuándo es probable que el entrevistador regrese. Si no se obtiene ninguna respuesta después de hacer dos visitas adicionales el hogar se reemplaza por el que esté después del último hogar donde se ha hecho la entrevista en el conglomerado pertinente. Después de terminar el cuestionario en el primer hogar, se seleccionan los hogares que quedan más cerca del hogar donde se ha llevado a cabo la entrevista (Henderson y Sundaresan 1982, Lemeshow y Robinson 1985). Las entrevistas se realizan en todos los hogares elegibles de una casa hasta que se llegue al tamaño de la muestra esperado de 20 por conglomerado.

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4. Resultados y análisis de los datos

La pregunta de interés principal es la siguiente: “¿Cuál es la proporción de niños menores de 5 años de edad con diarrea grave que a la larga reciben atención en uno de los hospitales que participan en el estudio de vigilancia de rotavirus?” Esta información permite evaluar la idoneidad dlos hospitales para que participe(n) en el estudio de vigilancia de rotavirus. Los resultados de la encuesta también pueden permitir calcular la verdadera incidencia de la diarrea por rotavirus grave en la comunidad a fines del período de vigilancia hospitalaria. 4.1 Definiciones Las siguientes pueden usarse como definiciones de diarrea grave. Cuadro 4. Definiciones de diarrea grave Diarrea acuosa aguda (más de tres deposiciones flojas o acuosas en un período de 24 horas, sin sangre) y por lo menos dos de los siguientes signos: 1

· letargia o pérdida del conocimiento; · ojos hundidos; · incapacidad para beber, o capacidad inadecuada para beber.

2

Nombre que se da localmente a la diarrea grave (según corresponda).

3

El niño ha recibido rehidratación intravenosa.

Si cualquiera de las definiciones anteriores es aplicable, se puede considerar que el niño ha padecido diarrea grave. 4.2 Análisis de datos El conjunto de datos consta de las 600 encuestas llenadas, y se debe realizar un análisis de frecuencia inicial respecto a todas las variables para detectar datos perdidos o incompletos. A.

La proporción de casos de diarrea grave que recibieron tratamiento en los hospitales que participaron en la vigilancia

Numerador

= número de casos que usaron los hospitales participantes (P13).

Denominador = número de niños que han padecido diarrea grave durante el período especificado (variable que va a crearse de P9, P10 y P11).

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Condiciones 1.

“Sí” respecto a P9 y P10a con P10b o P10h.

2.

“No” respecto a P11.

B.

Cálculo de la proporción de madres que usarían los hospitales participantes si sus hijos padecieran diarrea grave

Numerador

= número de madres que elegirían un hospital participante.

Denominador = número de madres entrevistadas. Debe tenerse en cuenta que las madres que elegirían un hospital no participante u otra fuente de atención de salud, como un consultorio o una farmacia, a la larga podrían referirse a un hospital participante. Por consiguiente, los cálculos anteriores deben considerarse valores mínimos. Todos estos cálculos pueden obtenerse mediante paquetes estadísticos existentes como EPI INFO y SPSS, o pueden calcularse manualmente. Respecto a cada cálculo debe determinarse un intervalo de confianza de 95%. 4.3 Uso del cálculo El cálculo proporciona una medida de la magnitud relativa de los casos manejados en los hospitales participantes. Sin embargo, independientemente del nivel de casos vistos en los hospitales, las actividades de vigilancia, que están diseñadas para vigilar las tendencias, siguen siendo válidas si las tendencias de uso de los establecimientos no cambian. La tasa de incidencia puede calcularse si se hace un recuento de todos los niños menores de 5 años de edad con diarrea grave en el período de un mes y de todos los niños pertenecientes a este grupo de edad en la población. No obstante, es probable que en muchas situaciones el tamaño de la muestra de esta encuesta sea demasiado pequeño para hacer cualquier cálculo significativo de la incidencia. 4.4 Otra información del cuestionario El resto de los datos del cuestionario debe analizarse para obtener más información sobre los factores relacionados con las causas y la calidad del tratamiento de la diarrea grave. Por ejemplo, la situación socioeconómica de la familia puede influir en el nivel de la atención proporcionada (de P6 a P8, P19, P20). La calidad de la atención médica proporcionada durante los episodios de diarrea grave puede deducirse de las preguntas que van de P14 a P18.

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5. Puntos que se deben considerar al planificar la encuesta

Varios puntos deben considerarse al comienzo de la fase de planificación. 1. La encuesta debe examinarla y aprobarla el comité ético local apropiado. 2. El líder del equipo debe tener experiencia en el diseño de estudios y en la realización y análisis de encuestas. 3. Debe disponerse de un mapa o esquema de la zona de captación hospitalaria (el marco de muestreo para la encuesta), en el que se indiquen claramente las unidades de muestreo. Además, el investigador necesitará conocer los tamaños de la población calculados respecto a cada unidad de muestreo en el marco de muestreo. 4. El personal de la encuesta debe adiestrarse cuidadosamente mediante áreas de encuestas piloto o escenificaciones. 5. Debe haber instrucciones claras para el personal de la encuesta relativas a la selección de los hogares. 6. Cuando el personal de la encuesta ha ido a un hogar donde la madre (o persona principal que se ocupa) de un niño menor de 5 años de edad no está presente, se debe dar información clara a las personas que viven en el hogar acerca de la fecha en que el entrevistador va a volver a hacer una visita. 7. El líder del equipo debe cerciorarse de la disponibilidad de personas con conocimientos relativos a la entrada y el análisis de datos.

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Referencias

Biritwum RB, Isomura S, Yamaguchi H, Toba M, Mingle JA (1984): Seroepidemiological study of rotavirus infection in rural Ghana. Annals of Tropical Paediatrics 4(4):237-240. De Zoysa I, Feachem RG (1985): Interventions for the control of diarrhoeal disease among young children: rotavirus and cholera immunization. Bulletin of the World Health Organization 63:569583. Expanded Programme on Immunization (1991): The EPI Coverage Survey: Training for Mid Level Managers. Document WHO/EPI/MLM/91.10. Geneva: World Health Organization. Henderson RH, Sundaresan T (1982): Cluster sampling to assess immunization coverage: a review of experience with a simplified sampling method. Bulletin of the World Health Organization 60(2):253-260. Lemeshow S, Robinson D (1985): Surveys to measure programme coverage and impact: a review of the methodology used by the Expanded Programme on Immunization. World Health Statistics Quarterly 38(1):65-75. Malilay J, Flanders WD, Brogan D (1996): A modified cluster-sampling method for post-disaster rapid assessment of needs. Bulletin of the World Health Organization 74(4):399-405. Miller MA, McCann L (2000): Policy analysis of the use of hepatitis B, Haemophilus influenzae type b-, Streptococcus pneumoniae-conjugate, and rotavirus vaccines, in national immunization schedules. Health Economics 9:19-35. Molbak K, Fischer TK, Mikkelsen CS (2000): The estimation of mortality due to rotavirus infections in sub-Saharan Africa. Vaccine 19(4-5):393-395. Muhuri PK, Anker M, Bryce J (1996): Treatment patterns for childhood diarrhoea: evidence from demographic and health surveys. Bulletin of the World Health Organization 74(2):135-146. WHO Department of Vaccines and Biologicals (2000). Report of the meeting on future directions for rotavirus vaccine research in developing countries, Geneva, 9-11 February 2000. Geneva: World Health Organization. Document WHO/V&B/00.23; available from Vaccines and Biologicals, World Health Organization, CH-1211 Geneva 27, Switzerland and on the Internet at www.who.int/vaccines-documents/DocsPDF00/www531.pdf.

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Anexo 1: Cuestionario sobre la utilización de servicios de atención de salud para la gastroenteritis en un niño menor de 5 años de edad

Nombre de la unidad de muestreo (aldea/comunidad/barrio) ________________________________________ Conglomerado no. ___________________ Intervalo permitido de fechas de nacimiento: de ____/____/____ (día/mes/año) a ____/____/____ (día/mes/año) Fecha de la entrevista: _____/_____/_____ (día/mes/año) Nombre del entrevistador: ___________________________________________________________________ Dirección/ubicación del hogar: _______________________________________________________________

Parte A 1.

¿Viven en este hogar niños menores de 5 años? Sí En caso negativo, diga: ‘Gracias’ y proceda al próximo hogar. En caso afirmativo, pase a la pregunta 2.

No

Si en el hogar viven más de un niño menor de 5 años de edad, use otro formulario para cada niño. 2. a. ¿Puede decirme qué edad tiene este niño?

__________ meses

b. ¿Puede decirme su fecha de nacimiento?

_____/_____/_____ (día/mes/año)

3.

¿Es niño o niña?

M/ F

4.

¿Es usted la madre o la persona principal que se ocupa del niño? Sí No En caso negativo, pregunte si la madre o la persona principal que se ocupa del niño está disponible; si no está disponible, haga una cita para volver otro día y proceda al próximo hogar. En caso afirmativo, proceda a la próxima pregunta.

5.

¿Cuál es su relación con [nombre del niño]?

6.

¿Cuántos años asistió usted a la escuela? ______________________________________________________

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______ Madre ______ Padre ______ Abuela ______ Abuelo ______ Tía ______ Hermana ______ Otro: ____________________________________

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7.

¿Cuál es la ocupación del padre? _________________________________________________________

8.

¿Posee usted alguno de los siguientes artículos? (Tal vez sea necesario modificar esta lista para adaptarla a la situación local.) Radio Televisión Motocicleta Refrigerador Automóvil o camión

Sí Sí Sí Sí Sí

No No No No No

Ahora voy a preguntarle acerca de enfermedades recientes, si las hay, que [nombre del niño] ha tenido. 9.

¿Ha tenido [nombre del niño] una enfermedad con diarrea en el último mes?



No

Sí Sí Sí Sí Sí Sí Sí Sí Sí Sí

No No No No No No No No No No

11. ¿Duró la enfermedad más de 14 días?



No

12. ¿Buscó atención médica para [nombre del niño] fuera de su hogar? Si usted buscó atención fuera de su hogar, ¿cuáles fueron las razones? a. El consultorio se encuentra demasiado lejos de la casa b. No pudo encontrar transporte c. El costo del viaje era demasiado elevado d. El costo del tratamiento era demasiado elevado e. No podía dejar a otros niños solos en la casa f. Otro



No

En caso negativo, pase a la parte 2, P22. 10. En caso afirmativo, durante esta enfermedad ¿tuvo el niño lo siguiente? a. Más de 3 deposiciones sueltas o acuosas en un día b. Más sed c. Irritabilidad o agitación d. Ingesta reducida de líquidos o incapacidad de beber e. Actividad reducida o letargia f. Pérdida del conocimiento g. Micción reducida h. Deshidratación (ojos hundidos) i. Sangre en heces j. Erupciones cutáneas

13. En caso afirmativo, ¿dónde buscó atención para [nombre del niño]? [Los hospitales específicos incluidos en el sistema de vigilancia de rotavirus deben mencionarse por su nombre.] ____

Consultorio privado en su comunidad

____

Consultorio gubernamental o público en su comunidad

____

Farmacia

____

Departamento de consulta externa del hospital

____

Centro de urgencias del hospital

____

Amigo o pariente

____

Curandero

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20

Protocolos para la vigilancia del rotavirus y la utilización de servicios de atención de salud para la gastroenteritis en niños

____

Hospital 1 ..........................................................................................................................................

____

Hospital 2 ..........................................................................................................................................

____

Hospital 3 ..........................................................................................................................................

____

Otro (especificar)................................................................................................................................

14. Durante la enfermedad, ¿ingresó su niño a un hospital para tratamiento de la diarrea y la deshidratación? Sí No 15. En caso afirmativo, ¿a cuál hospital ingresó? [Los hospitales específicos incluidos en el sistema de vigilancia de rotavirus deben mencionarse por su nombre.] ____

Hospital 1...................................................................................................................................................

____

Hospital 2 ..................................................................................................................................................

____

Hospital 3...................................................................................................................................................

16. ¿Recibió [nombre del niño] soluciones de rehidratación oral (SRO) durante su tratamiento?



No



No

17. En caso afirmativo, ¿se administró la primera SRO en la casa o en el consultorio/hospital? ______ En el hogar ______ En el consultorio/hospital 18. ¿Recibió [nombre del niño] líquidos intravenosos durante su tratamiento?

19. Si [nombre del niño] no recibió atención en un hospital, ¿se le aconsejó a usted que lo llevara a un hospital? Sí No 20. En caso afirmativo, ¿por qué [nombre del niño] no se llevó a un hospital? a. El hospital estaba demasiado lejos del hogar b. No pudo encontrar transporte c. El costo del viaje era demasiado elevado d. El costo del tratamiento era demasiado elevado e. No podía dejar a otros niños solos en la casa f. Otro 21. ¿Han ingresado (pasado una noche) algunos de sus hijos en un hospital en esta zona para recibir tratamiento de diarrea y deshidratación en este año? Sí No

Parte B Ahora voy a preguntarle lo que usted haría si [nombre del niño] sufriera de diarrea grave. 22. Si [nombre del niño] padeciera diarrea grave (más de 3 deposiciones acuosas sin sangre en un período de 24 horas) que durara menos de 14 días, ¿adónde lo llevaría para que lo atendieran? ____

Consultorio privado en su comunidad

____

Farmacia

____

Departamento de consulta externa del hospital

WHO/V&B/02.15

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Protocolos para la vigilancia del rotavirus y la utilización de servicios de atención de salud para la gastroenteritis en niños

____

Centro de urgencias del hospital

____

Amigo o pariente

____

Curandero

____

Hospital de vigilancia (nombre) .................................................................................................................

____

Otro (especificar) ........................................................................................................................................

23. Si, durante esta enfermedad, el niño presentara signos y síntomas de deshidratación, como irritabilidad, agitación, reducción del volumen de orina, más sed, sensación de sequedad en la boca u ojos hundidos, ¿adónde lo llevaría para que lo atendieran? ____

Consultorio privado en su comunidad

____

Consultorio gubernamental o público en su comunidad

____

Farmacia

____

Departamento de consulta externa del hospital

____

Centro de urgencias del hospital

____

Amigo o pariente

____

Curandero

____

Hospital de vigilancia (nombre) ...............................................................................................................

24. Si, durante esta enfermedad, el niño también sufriera pérdida del conocimiento o letargia e incapacidad para beber, ¿adónde lo llevaría para que lo atendieran? ____

Consultorio privado en su comunidad

____

Consultorio gubernamental o público en su comunidad

____

Farmacia

____

Departamento de consulta externa del hospital

____

Centro de urgencias del hospital

____

Amigo o pariente

____

Curandero

____

Hospital de vigilancia (nombre) .............................................................................................................

25. Si un médico o una enfermera le recomendara que llevara a [nombre del niño] a un hospital para que lo atendieran, ¿usted podría hacerlo? Sí No 26. En caso negativo, ¿por qué no? ___________________________________________________________________________________________ 27. En caso afirmativo, ¿a cuál hospital lo llevaría? [Los hospitales específicos incluidos en el sistema de vigilancia de rotavirus deben mencionarse por su nombre.] ____ Hospital 1 .................................................................................................................................................... ____ Hospital 2 .................................................................................................................................................... ____ Hospital 3 ....................................................................................................................................................

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Protocolos para la vigilancia del rotavirus y la utilización de servicios de atención de salud para la gastroenteritis en niños

28. Si un médico o una enfermera recomendara que [nombre del niño] pasara una noche en el hospital para recibir atención, ¿usted aceptaría la recomendación? Sí No 29. En caso negativo, ¿por qué no? ____________________________________________________________________________________________ 30. ¿Qué opina de la atención su niño quizá reciba en el hospital? [Los hospitales específicos incluidos en el sistema de vigilancia de rotavirus deben mencionarse por su nombre.] a. Hospital 1 ....................................................................

Excelente

Buena

Regular

Mala

No sabe

b. Hospital 2 ………………............................................

Excelente

Buena

Regular

Mala

No sabe

c. Hospital 3 ....................................................................

Excelente

Buena

Regular

Mala

No sabe

Muchas gracias por participar en nuestra encuesta.

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Protocolos para la vigilancia del rotavirus y la utilización de servicios de atención de salud para la gastroenteritis en niños

Anexo 2: Cálculos del tamaño de la muestra

Los cálculos del tamaño de la muestra se basan en una fórmula estándar (Henderson y Sundaresan, 1982): z2 p q No = __________ d2 donde

No es el número de niños necesarios en la encuesta; z es la desviación normal (1,96 para un alfa de 0,05); p es la proporción de niños con diarrea grave que se espera que van a recibir tratamiento en el hospital; q = (1-p); d es la precisión (error aceptable) del cálculo.

Dado que el valor de p es precisamente lo que la encuesta procura determinar, este es relativamente arbitrario. Para estos cálculos, p se ha fijado en 0,27 (o sea, 27%). El valor de d puede fijarse en 0,05, para indicar que aceptaremos una precisión de nuestro cálculo dentro de un 5%; es decir, que la proporción verdadera de niños con diarrea grave tratada en un hospital participante se sitúa entre 22% y 32%. Al incorporar estos cálculos en la ecuación se obtiene un tamaño de la muestra de 302. O sea, la muestra de los hogares debe ser lo bastante grande como para incluir a 302 niños que pueden padecer diarrea grave que tal vez dé lugar a la hospitalización. Puesto que el diseño del estudio incluye muestreo por conglomerados, el efecto de este tipo de diseño se debe tener en cuenta en el tamaño de la muestra. El efecto de diseño tiene en cuenta la conglomeración posible de casos que se esperaría. Existen pocos datos que ayudarían a cuantificar este efecto respecto a las hospitalizaciones por rotavirus, aunque sin duda la utilización de servicios de salud puede ser similar dentro de hogares situados muy cerca unos de otros. En los presentes cálculos se ha adoptado un efecto de diseño de 2, que a menudo se usa cuando no se dispone de datos directos. Por consiguiente, en vez de 302, la encuesta requiere 604 niños. Para tener números iguales de niños de cada conglomerado este número se redondea a 600 para tener 20 por conglomerado.

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Protocolos para la vigilancia del rotavirus y la utilización de servicios de atención de salud para la gastroenteritis en niños

Anexo 3: Tabla de números aleatorios

Método para elegir un número aleatorio del cuadro 1. Usando un billete, seleccione un número aleatorio de un solo dígito entre 0 y 9 para elegir una columna. Seleccione un número aleatorio de dos dígitos para elegir una fila (nótese que los números 01-09 cuentan como números de dos dígitos). El número de cinco dígitos que está en la intersección entre la columna y la fila es el punto de partida. 2. Lea hacia la derecha de esa fila desde el punto de partida hasta que encuentre un número aleatorio de cinco dígitos que es igual o inferior a su intervalo de muestreo.

Fila 01 02 03 04 05 06 07 08 09 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25

0

1

2

3

19289 52013 51923 85188 33865 55811 16650 12800 36653 27238 03769 36094 47274 06728 18067 28519 84332 55310 42341 96644 20644 46537 50543 38658 20054

93144 34168 17987 35557 60916 82788 86160 48589 03457 05858 63510 09879 65956 25795 74766 10640 32264 08997 75993 54398 04581 56716 29533 41814 42726

95340 50026 40495 59556 85080 43985 10382 80380 17568 46983 21463 80907 41027 54919 10773 92569 01524 52383 97579 49707 37056 35108 46259 32171 57198

30285 63695 36750 17835 61805 16848 65131 74042 23186 49613 16059 78051 89573 80457 13910 17874 93786 39182 07503 40193 26382 37190 37429 76513 90448

WHO/V&B/02.15

Columna 4 5 11083 97161 90764 49317 41162 50340 48434 25345 79328 96575 89100 30458 59260 25401 32803 30560 00692 16561 65899 52321 35641 78569 71060 89135 20618

88238 76180 84754 30957 64238 87732 38562 70783 35509 57242 64232 01722 41175 63698 51406 14098 79817 68922 15260 95949 29688 86025 36121 39217 28893

6

7

8

9

70387 30119 25504 68224 26199 54580 02875 58110 63547 32000 70747 91738 45136 93399 70427 67406 80680 29334 25739 51268 44475 92893 04913 07240 19375

97121 21059 69325 83494 77822 58581 99975 47579 46628 82228 97079 55742 94124 59861 78357 93728 74503 70000 56852 54025 42118 88353 37496 82646 17367

68924 24233 14494 68361 75933 15339 07213 38287 64067 20696 18500 61922 47732 35281 45716 53203 95874 45258 52541 38083 01100 22636 97095 10085 56035

78828 19072 28615 63836 61311 98337 27155 63004 76684 67929 47826 86259 01105 58867 24485 78583 94716 58807 89205 03049 81046 88374 71557 26858 07123

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Protocolos para la vigilancia del rotavirus y la utilización de servicios de atención de salud para la gastroenteritis en niños

El Departamento de Vacunas y Productos Biológicos fue establecido por la Organización Mundial de la Salud en 1998 para operar dentro del Conglomerado de Tecnología de la Salud y Productos Farmacéuticos. La meta principal del Departamento es el logro de un mundo en el cual todas las personas en riesgo estén protegidas contra las enfermedades prevenibles mediante vacunación. Cinco grupos ponen en práctica su estrategia, que comienza con el establecimiento y el mantenimiento de normas, centrándose en cuestiones importantes de vacunas y tecnología, y termina con la ejecución y la orientación para los servicios de inmunización. La labor de los grupos se esboza a continuación. El equipo de Garantía de la Calidad y Seguridad de los Productos Biológicos vela por la calidad y la seguridad de vacunas y otros medicamentos biológicos mediante la elaboración y el establecimiento de normas mundiales. La Iniciativa para la Investigación en Vacunas y sus tres equipos que trabajan en el campo de las

enfermedades víricas, bacterianas y parasitarias coordinan y facilitan la investigación y elaboración de nuevas vacunas y tecnologías relacionadas con la inmunización. El equipo de Evaluación y Vigilancia de Vacunas evalúa estrategias y actividades para reducir la morbilidad y mortalidad causadas por enfermedades prevenibles mediante vacunación. El equipo de Acceso a Tecnologías procura reducir las barreras financieras y técnicas que se oponen a la introducción de nuevas vacunas y tecnologías establecidas relacionadas con la inmunización. El Programa Ampliado de Inmunización elabora políticas y estrategias para maximizar el uso y el suministro de vacunas importantes para la salud pública. Apoya las regiones y los países de la OMS en la obtención de aptitudes, competencia e infraestructura necesarias para ejecutar estas políticas y estrategias, y en el logro del control de enfermedades y/o los objetivos de eliminación y erradicación.

Departamento de Vacunas y Productos Biológicos Tecnología de la Salud y Productos Farmacéuticos Organización Mundial de la Salud CH-1211 Ginebra 27 Suiza Fax: +41 22 791 4227 Correo electrónico: [email protected] O visite nuestro sitio en la Web en: http://www.who.int/vaccines-documents

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Protocolos genéricos para la vigilancia hospitalaria dirigida al calculo

Protocolos para la vigilancia del rotavirus y la utilización de servicios de atención de salud para la gastroenteritis en niños WHO/V&B/02.15 ORIGINA...

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